ACAPULCO, Gro., 30 de octubre de 2016.- El presidente del PRI en Acapulco, Fermín Alvarado Arroyo le sugirió al presidente del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) del PRD Celestino Cesáreo Guzman y a su partido, hacer una revisión de sus conciencias, primero, por la responsabilidad del sol azteca en la descomposición que se generó luego de 10 años de malos gobiernos perredistas.

“Antes de criticar por criticar, sin sustento, debería Celestino Cesareo, y el PRD revisar sus conciencias y sus vínculos muy conocidos, unos, y otros, no tan públicos, con quienes generaron el clima de inseguridad que ha lastimado a los guerrerenses, y que Héctor Astudillo, con seriedad, decisión y acción ha venido combatiendo, con el apoyo del gobierno federal, para restablecer el orden e ir disminuyendo los altos índices delictivos heredados por los malos gobiernos perredistas”, señaló el dirigente.

De acuerdo con un boletín, durante el Festival Guerrerense organizado para conmemorar el 167 Aniversario de la Fundación del Estado y el Primer Año de Buen y Mejor Gobierno de Hector Astudillo, el dirigente destacó que como lo hicieron Vicente Guerrero, Nicolás Bravo y Juan Álvarez, en su momento, hoy Hector Astudillo, se esfuerza todos los días con decisión y voluntad, por restablecer la normalidad y gobernabilidad democrática, restituir la seguridad, impulsar el desarrollo económico con justicia, combatir la pobreza y disminuir la desigualdad en las tierras del sur.

Alvarado Arroyo, aludió a las críticas recientes del dirigente perredista Celestino Cesareo, diciendo que a los guerrerenses no se nos olvida que los responsables de la descomposición que vivió el Estado tienen nombres y apellidos y estuvieron y están en el PRD.

“Por omisión en algunos casos, por acción en otros y por complicidad, incluso, los gobiernos perredistas son responsables del estado de descomposición social, política y económica en la que entregaron Guerrero, luego de sus malos gobiernos perredistas”, resaltó el dirigente, al tiempo que calificó de mezquindad y miopía política, la postura del PRD de no reconocer el gran esfuerzo y sobre todo los significativos avances que ha logrado el gobernador Héctor Astudillo, para que en Guerrero se restablezca el orden, la normalidad democrática y se empiece a estar mejor que con los gobiernos perredistas.