ACAPULCO, Gro., 24 de junio de 2020.- Empresarios pertenecientes a la organización Aislados pero Unidos informaron que reabrirán sus negocios a partir del primero de julio, debido a la difícil situación económica que vive el sector restaurantero por la pandemia de Covid 19.

En conferencia de prensa, restauranteros pidieron que se les permita abrir en julio con todas las directrices y capacitaciones que se les han dado, a pesar de que el color del semáforo federal muestra a Guerrero en rojo.

El empresario Enrique Castro aseguró que la reapertura sería con los protocolos de seguridad sanitaria necesarios y con el compromiso de mantener la capacidad de sus locales al 30 por ciento, así como con las mesas separadas por al menos un metro de distancia.

“El sector MyPyme y particularmente el sector restaurantero nos las hemos visto mucho muy difícil. Por eso nosotros requerimos y anunciamos nuestra apertura a partir del mes de julio”, expresó.

Solicitó al gobierno municipal que CAPAMA ajuste las tarifas del consumo de agua durante estos meses que estuvieron cerrados los establecimientos, así como que se revisen ajuste las licencias de funcionamiento y recolección de basura. También pidió que aplique medias sanitarias al comercio informal.

Mientras que al gobierno estatal urgió que cree otro plan de rescate con créditos; al federal pidió la dispersión del programa Tandas para el bienestar, con el que se les apoyaría con 12 mil pesos y el cual muchos no pudieron entrar.

El empresario dijo que de no poder reabrir, tendrían que pedir a las autoridades estímulos económicos para solventar los gastos que han dejado de pagar.

Afirmó que al menos el 50 por ciento de los restaurantes puedan abrir sus puertas y que durante la primera semana sondearán cuántos establecimientos no podrán hacerlo.

Al respecto, Liliana Álvarez, del restaurante Siete Leguas, informó que debido a la situación económica tres restaurantes ya no podrán reabrir.

Agregó que dentro del colectivo Aislados pero Unidos hay 6 mil 800 trabajadores desempleados, a los que los empresarios no pueden seguir apoyando debido a la falta de ingresos.