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CHICAGO, Il., 29 de septiembre de 2026.- El activista Guillermo Gómez Aguayo llamó a visibilizar a la comunidad migrante mexicana en Estados Unidos y evitar que su identidad quede diluida bajo la denominación genérica de latinos, después de más de 50 años de participar en movimientos políticos y sociales en Chicago.
En entrevista con Quadratín Guerrero, Gómez Aguayo y su hermano, el poeta Gregorio Gómez Aguirre, integrantes del Frente Nacional de Migrantes, expusieron que la defensa de la identidad mexicana, el activismo político, la organización comunitaria y el arte han acompañado a distintas generaciones de inmigrantes hasta alcanzar espacios de representación que no tenían cuando llegaron a Estados Unidos en 1963.
Del Frente Nacional de Migrantes forman parte también el activista Carlos Arango Juárez y el representante de Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste, Erasmo Salgado Jiménez.
“Porque no me gusta generalizar que latinos, inmigrantes, porque hay grupos que usan ‘los inmigrantes’, ‘oh, nosotros inmigrantes’, y los que ves son puros mexicanos”, expresó Guillermo al referirse a las movilizaciones que durante décadas han protagonizado comunidades mexicanas.
Los hermanos nacieron en Tierra Blanca, Veracruz, y antes de llegar a Estados Unidos vivieron en Monterrey, Nuevo León. Guillermo tenía 10 años y Gregorio estaba por cumplir 13 cuando su familia llegó a Illinois.
Ambos recordaron que su primera experiencia migratoria ocurrió dentro de México y que posteriormente enfrentaron otro proceso de adaptación al establecerse con su familia en Estados Unidos.
Su llegada a las escuelas estadounidenses significó también, explicaron, un proceso de asimilación que comenzó con la modificación de sus nombres y continuó con la discriminación por no hablar inglés.
“Desde el primer día escolar tratan de borrar tu nombre y tu identidad. Entonces entras ahí, tú ya no eres Guillermo, tú ya eres alguien más, ya eres William”, recordó Guillermo Gómez.
Dijo que él, Gregorio y su hermano menor Gustavo fueron reprobados durante el mismo periodo y atribuyó aquella situación a la falta de servicios para alumnos migrantes y a la forma en que eran considerados por el sistema educativo.
“Te veían como alguien sin inteligencia, no te daban valor”, señaló.
Guillermo explicó que años después decidió abandonar el nombre William y recuperar Guillermo como parte de un proceso personal que relacionó con el movimiento chicano y la búsqueda de su identidad mexicana.
Gregorio describió un proceso semejante con el idioma. Dijo que después de aprender inglés advirtió que estaba perdiendo el español y comenzó lo que denominó una “reconquista” de su lengua y cultura mediante la escritura.
Del movimiento chicano a la representación política
Los hermanos ubicaron en el movimiento chicano, las protestas contra la guerra de Vietnam y las luchas de trabajadores agrícolas algunos de los acontecimientos que modificaron su percepción como jóvenes mexicanos en Estados Unidos.
Guillermo recordó que las noticias sobre jóvenes enviados a Vietnam y los movimientos estudiantiles en México y California influyeron en el desarrollo de una conciencia política que continuó durante sus estudios universitarios en Wisconsin.
Explicó que el movimiento chicano les proporcionó una identidad colectiva y recordó la influencia del poema Yo soy Joaquín, de Rodolfo “Corky” Gonzales, como una de las expresiones culturales que reivindicaron el origen mexicano frente a la asimilación.
Después de la universidad, Guillermo se instaló en Pilsen y participó en movimientos contra el desplazamiento de habitantes de barrios mexicanos y posteriormente en la construcción de una organización política independiente frente a la estructura del Partido Demócrata en Chicago.
Recordó su participación junto con el activista y organizador laboral Rudy Lozano y el ahora congresista Jesús “Chuy” García, además de las campañas que posteriormente permitieron el acceso de mexicoamericanos a cargos locales, estatales y federales.
Gómez Aguayo consideró que las movilizaciones de trabajadores, las campañas de registro de electores y la organización comunitaria permitieron que surgieran nuevas generaciones de representantes de origen mexicano.
Mencionó entre ellos a Luis Gutiérrez, Miguel del Valle, Jesús “Chuy” García, Alma Anaya, Celina Villanueva, Aarón Ortiz y Edgar González, como parte de las generaciones que han ocupado cargos locales, estatales y federales.
El relevo generacional con guerrerenses en él
También destacó que actualmente observa un nuevo relevo de jóvenes que buscan espacios de representación política.
Mencionó a una candidata de origen guerrerense que participa en el proceso electoral de este año y a Eli Baena, quien, de acuerdo con el activista, busca suceder al regidor Mike Rodríguez.
Para Gómez Aguayo, la responsabilidad de quienes participaron en las primeras organizaciones no consiste en permanecer indefinidamente como dirigentes, sino en abrir espacios a quienes vienen detrás.
“Los más viejos tenemos que hacernos a un lado. No necesariamente retirarse, pero hacer campo para que tú no seas la misma estrella, el mismo protagonista perpetuamente”, planteó.
Dijo que las generaciones con mayor experiencia pueden convertirse en mentoras y compartir conocimientos sin imponer decisiones.
“Tenemos nosotros una responsabilidad de enseñar a los demás, no dictar: enseñar”, sostuvo.
Durante la convivencia familiar que cerró el 23 Encuentro Cultural de Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste, la aspirante a concejal del Distrito 25 de Pilsen, e hija de inmigrantes de Teloloapan, Aída Flores acudió a saludar a las familias que se reunieron esa tarde.
Sobre el peso de la comunidad mexicana
Guillermo Gómez Aguayo sostuvo que los mexicanos constituyen el grupo más numeroso entre las comunidades identificadas como latinas en Chicago, pero cuestionó que esa presencia demográfica no tenga la misma visibilidad en las instituciones, la educación, los medios de comunicación y otros espacios públicos. Por ello insistió en nombrar específicamente a la comunidad mexicana y no diluirla bajo categorías más amplias.
Como ejemplo, señaló que a pesar del peso de la población de origen mexicano, Chicago carece de instituciones que documenten y preserven suficientemente su historia.
Mencionó el proyecto para ampliar la Biblioteca Rudy Lozano, en Pilsen, y convertirla en un espacio regional que reúna libros y archivos sobre las luchas, organizaciones y aportaciones de los mexicanos en la ciudad.
Redadas y nuevas formas de movilización
Los hermanos Gómez cuestionaron la política migratoria de la administración del presidente Donald Trump y las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), al considerar que han generado temor entre familias migrantes.
Chicago ha sido escenario de protestas contra las acciones migratorias federales de las que Quadratín Guerrero ha dado cuenta, como la parálisis que provocaron las redadas en la ciudad el año pasado.
Asimismo, las movilizaciones No Kings reunieron a miles de personas en 2025 y volvieron a realizarse en 2026, como parte de las protestas contra distintas políticas de la administración Trump, entre ellas las relacionadas con inmigración.
Guillermo señaló que las nuevas generaciones han desarrollado mecanismos propios de organización y puso como ejemplo el uso de silbatos para advertir sobre la presencia de agentes migratorios en los barrios.
Recordó que jóvenes comenzaron a repartirlos en escuelas y comunidades y que posteriormente fueron utilizados por familias y grupos vecinales.
“¿Qué quiere decir el silbato amarillo? ¿Qué es lo que quieres decir cuando escuchas el ‘pi, pi’? Es una alerta. Alguien te está hablando de una manera que no se escuchaba antes”, explicó Gregorio.
El poeta consideró que esas acciones muestran que sí existe un relevo generacional, aunque sus formas de organización son distintas a las utilizadas por los activistas que comenzaron durante las décadas de 1960 y 1970.
Recuperar el español desde el arte
Gregorio Gómez Aguirre señaló que el arte ha funcionado también como una herramienta para recuperar la identidad y narrar desde la propia comunidad la experiencia mexicana en Estados Unidos.
Contó que comenzó a escribir mientras su hermano aprendía guitarra y que la poesía le permitió conservar el español al mismo tiempo que debía aprender inglés para desenvolverse en Estados Unidos.
“Desde que me di cuenta he estado en la reconquista, no solamente del idioma, de mi cultura también”, expresó.
Explicó que su trabajo como poeta incorpora memoria, cultura e historia y busca transmitir a los jóvenes elementos que les permitan conocer de dónde provienen.
“Todo el trabajo, de una manera u otra, trata de inculcar parte de quiénes somos y, de esa manera, tratar de seguir la lucha”, dijo.
Gregorio también relató su experiencia en el teatro independiente de Chicago, donde junto con otros artistas impulsó producciones de autores latinos y espacios propios para evitar depender exclusivamente de instituciones culturales con mayores recursos.
Expuso que la pintura, el teatro, la música y la poesía permiten plantear temas políticos y sociales desde lenguajes distintos a los utilizados por organizaciones partidistas.
Consideró que actualmente observa a jóvenes poetas que vuelven a abordar la migración, las acciones de ICE, la discriminación y las experiencias de sus familias.
“Están reconquistando ellos mismos quiénes son”, señaló.
Plantean fortalecer medios alternativos
Guillermo Gómez Aguayo cuestionó además la reducción de espacios en medios tradicionales de Chicago para que activistas y representantes comunitarios expongan ampliamente los problemas de la población migrante.
Dijo que los formatos informativos reducen asuntos complejos a intervenciones de segundos, mientras que temas como las operaciones de ICE, la organización vecinal y sus consecuencias para las familias requieren mayor discusión.
“Antes había entrevistas donde uno podía ir a hablar y exponer sus ideas, sus puntos de vista, hablar sobre los temas que estaban afectando a nuestra comunidad. Ahora ya no existe ni uno”, afirmó.
El activista añadió que los medios alternativos son necesarios para informar sobre movilizaciones que, desde su perspectiva, no reciben suficiente cobertura en los medios tradicionales, entre ellas las protestas masivas No Kings contra políticas de la administración de Donald Trump.
También planteó la necesidad de mantener espacios informativos que permitan contrastar los discursos oficiales tanto en Estados Unidos como en México y documentar desde las propias comunidades los efectos de las decisiones gubernamentales.
“Los medios alternos son muy importantes ahora”, sostuvo.
Para los hermanos Gómez, esa comunicación debe vincularse con la transmisión de la memoria entre generaciones: explicar por qué llegaron sus padres, cómo se organizaron las primeras comunidades, qué luchas permitieron ocupar espacios públicos y de qué manera los jóvenes pueden continuar esos procesos.
Gregorio resumió que la poesía y el arte cumplen una función semejante desde otro espacio: recuperar la palabra, conservar el español y narrar la experiencia de los mexicanos desde su propia voz.