Duelos silenciosos: el peso de llorar las pérdidas que la sociedad te pide ignorar
Por la reforma electoral ganó la fuerza de la razón y el compromiso con el pueblo
Reunidos en la Secretaría de Gobernación, los partidos Morena, PVEM y PT acordaron apoyar al 100 por ciento el Plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para disminuir los gastos de los procesos electorales, el tema de los plurinominales y, además, la reducción de síndicos y regidurías en los ayuntamientos, así como la disminución de privilegios.
El argumento fue que ese fue el compromiso con la mayoría de las y los mexicanos que exigían cambios en la ley electoral que eliminaran privilegios a las cúpulas de los partidos y que los y las representantes de elección popular fueran electos por el voto y no por dedazo.
En México y en la totalidad de los estados, en cada año electoral se crean nuevos partidos que, en la mayoría de los casos, no cuentan con una competitividad electoral real y solo son creados como un negocio de quienes los construyen para recibir grandes cantidades de dinero público.
La disminución de gastos en el INE, en los partidos y el costo por cada legislador en el país y en los estados permitirá atender otros temas sociales y de bienestar para las y los mexicanos, permitiendo el fortalecimiento de ciudadanos y ciudadanas conscientes y no limosneros, como los desarrollaron los gobiernos neoliberales.
Necesitamos fortalecer nuestra democracia con ciudadanos libres. Libres de las condiciones de pobreza o miseria que les obliguen a dar su voto al mejor postor. Urgen ciudadanos y ciudadanas conscientes y de convicciones, en la ruta de que lo más importante es el país y no pequeños grupos de fuertes intereses económicos como los que nos gobernaron durante decenas de años.
En Guerrero, durante la última elección de 2024, el Congreso del estado se constituyó con legisladores de diversos partidos conforme al porcentaje de su votación.
Morena obtuvo el 37.62 por ciento; el PRI, el 15.82 por ciento; el PVEM, el 8.51 por ciento; el PRD, el 8.09; Movimiento Ciudadano, el 7.51 por ciento; el PT, el 6.26, y el Partido Acción Nacional, el 3.86 por ciento. Los datos son del IEPCGro.
El resto de los partidos creados para esa coyuntura, ocho partidos, obtuvieron menos del 3 por ciento, pero recibieron recursos públicos sin tener una competitividad real, siendo instrumento de sus creadores para obtener recursos del erario. Seguramente en el 2027 también surgirán nuevos partidos con estas características.
Hay legisladores que son plurinominales y se encuentran con licencia y sus suplentes no asumen la titularidad.
En estos casos se encuentran Héctor Apreza Patrón, Heriberto Huicochea Vázquez, Saida Reyes Iruegas y Pablo Amílcar Sandoval.
Son de esos políticos que, en el béisbol, ni pichan ni cachan ni dejan batear.
En el tema de los regidores será positivo que estos espacios puedan ser electos en una zona geográfica, por secciones que representen una población específica y no como ahora, que son seleccionados por las cúpulas de los partidos.
Reducir sus sueldos, porque sus funciones no son ejecutivas; tampoco requieren de oficinas y mucho menos de asistentes o secretarias, y mucho menos de choferes.
Que dejen de ser representantes populares con privilegios.
Por esto es importante profundizar las reformas en estos temas y otros que garanticen que los recursos públicos sean para el bien público y no para privilegios de élites políticas.
Entiendo que estos temas y puntos de vista no son del agrado de quienes han sido beneficiados con estos privilegios y que seguramente no saben cómo ganarse el sustento honradamente.
Por lo pronto, la reforma electoral avanzará de una u otra manera. Fue petición de la mayoría de las y los mexicanos; fue compromiso de campaña como parte de un proyecto que avaló una coalición y no hay argumentos ni justificación para no cumplir la palabra empeñada.