La verdad ya no se ve: el peligro invisible de los deepfakes
El caso Ayotzinapa hay que barrerlo desde arriba
Ayotzinapa requiere verdad y justicia.
Y para alcanzarlas será indispensable saber qué hicieron funcionarios y empleados públicos durante y después de los hechos del 26 y 27 de septiembre de 2014.
La información sobre este caso se ha concentrado principalmente en los hechos conocidos desde la llegada de los normalistas a Iguala, la persecución y los ataques de que fueron objeto.
Pero falta saber qué sucedía tras bambalinas, en los distintos espacios de los gobiernos estatal y federal: cuándo y cómo se enteraron de lo que estaba ocurriendo, qué hicieron por iniciativa propia y qué hicieron por instrucciones de alguien más.
¿Qué órdenes recibieron las distintas dependencias del gobierno estatal que encabezó Ángel Aguirre Rivero respecto al caso de los normalistas?
Es necesario conocer las instrucciones que recibieron la Secretaría General de Gobierno, Educación, Desarrollo Social, Seguridad Pública, la Fiscalía General del Estado, las áreas de Gobernación, el C4, entre otras dependencias.
Un gobierno es un conjunto y una suma de intereses, decisiones, acciones y omisiones.
También hay que saber cuál fue la actuación, o la omisión, de los gobiernos municipales cercanos durante esos días. Ahí puede existir mucha información que debe rescatarse para llegar a la verdad y a la justicia que hacen falta no solamente en Guerrero, sino en todo el país.
Como resultado del caso Ayotzinapa hubo policías detenidos. Algunos se declararon inocentes y señalaron que no participaron en los hechos. Pero ellos también pueden tener información importante sobre lo ocurrido, sobre todo porque las consecuencias del caso los han afectado directamente.
También es indispensable conocer la versión del entonces presidente de la República, Enrique Peña Nieto, como responsable del gobierno federal.
No hacerlo mantiene abiertas preguntas sobre qué supo, cuándo lo supo y qué instrucciones dio.
No solamente Jesús Murillo Karam debe explicar sus decisiones y responsabilidades, porque en cualquier gobierno existe una cadena de mando y jerarquías de poder. Hay que saber hasta dónde llegó la información y de dónde surgieron las decisiones.
Para conocer la verdad completa será necesario hacer un barrido de todo el caso.
Y como ocurre cuando se barren las escaleras, hay que comenzar desde arriba.