Comparece Mario Marín desde El Altiplano por tortura a Lydia Cacho
MORELIA, Mich., 5 de julio de 2026.- Hubo un tiempo en que ver un partido de la Selección Mexicana era todo un acontecimiento. En muchos hogares no había televisión y quienes querían seguir el encuentro caminaban hasta la casa del vecino, de un familiar o del único comercio que tenía un aparato. En algunas comunidades incluso se cooperaba con unas monedas para que el dueño del televisor permitiera a todos disfrutar del partido.
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