CIUDAD DE MÉXICO, 28 de enero de 2018.- En medio del bosque de Donato Guerra se encuentra una casa a la que llegan 16 marinos, 8 de los cuales se quedan afuera, al acecho, casi invisibles y otros ocho entran para rescatar a una persona secuestrada.

El dispositivo forma parte de la capacitación y adiestramiento de miembros de la Unidad de Operaciones Especiales (Unopes) de la Secretaría de Marina, y en este caso se preparan para ingresar a las casas de seguridad. Para ello un elemento, llamado brechero, puede usar desde una barreta hasta un explosivo, pues su meta es entrar.

Al conseguirlo los elementos ingresan pronto y con el objetivo de que el factor sorpresa esté a favor de ellos, avientan bombas aturdidoras. Protegidos del rostro, si es de noche con visores nocturnos, se cubren entre ellos de los ataques enemigos y comienzan a revisar el domicilio, “a limpiarlo”, le llaman ellos.

La nota en Quadratín México.