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CHILPANCINGO, Gro., 29 de octubre de 2026.- La activista indígena ñomndaa de Xochistlahuaca, Marcela de Jesús Natalia denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en México el 96.5 por ciento de los ataques contra defensores de derechos humanos y periodistas no alcanzan una respuesta judicial efectiva y permanecen en la impunidad.
La activista advirtió que esta situación favorece la continuidad de la violencia y da un mensaje devastador de que en México defender derechos humanos y ejercer la libertad de expresión puede tener consecuencias letales, sin que existan garantías de justicia.
Este jueves en la continuación de las audiencias del 197 periodo de sesiones de la CIDH en Panamá, la indígena amuzga expuso los casos de agresiones contra periodistas y defensores derechos humanos en México, junto al abogado Saulo Loya Valenzuela, coordinador de incidencia del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan.
Marcela de Jesús recordó su propio caso de encarcelamiento durante más de cinco años, que sobrevivió a un atentado armado que sufrió el 3 de junio de 2017 en Ometepec y fue víctima de desplazamiento forzado, por su labor en defensa de derechos humanos y de comunicación.
Habló sobre la situación que viven periodistas y defensores en México y añadió que en el país “la mayoría de los ataques graves contra personas defensoras no alcanza una respuesta judicial efectiva, sino que permanecen en la impunidad y favorecen la continuidad de la violencia, siendo el acceso a la justicia un proceso imposible de desgaste físico, económico y emocional”.
Expuso que las cifras documentadas por organizaciones sociales en México muestran que del 1 de enero de 2022 al 30 de septiembre de 2026 han ocurrido 113 homicidios y desapariciones de este sector, de los cuales sólo 20 han sido judicializados y apenas cuatro cuentan con sentencias condenatorias.
Esto implica, agregó, que el 96.5 por ciento de los casos se encuentran en completa impunidad.
Por su parte Saulo Loya Valenzuela, quien habló en nombre de las más de 120 organizaciones del país, dijo que en México se reúnen dos tragedias:
“Una, que es uno de los países más peligrosos a nivel mundial para defender derechos humanos por el número de asesinatos, desapariciones y agresiones en contra de personas defensoras y la segunda tragedia, es que las acciones realizadas por el Estado mexicano para protegerlos, investigar los delitos y sancionar a las personas responsables siguen siendo insuficientes”.
En la audiencia estuvo el representante de México ante la Organización de Estado Americanos (OEA), Alejandro Encinas Rodríguez, quien aseguró que en el país “la protección de los derechos humanos se atiende de manera transversal por las instituciones federales y de los estados”.
También participarán representantes de organizaciones civiles de Sinaloa y Chiapas.
Por parte de la CIDH estuvieron el presidente de ese organismo internacional; Edgar Stuardo Ralón Orellana; el comisionado, Riyad Insanally; el especialista en derechos humanos, George Lima y la Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Andrea Bolaños Vargas.