ACAPULCO, Gro., 16 de mayo de 2019.- Organizaciones en favor de los derechos humanos visitaron a 17 detenidos de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de la Policía Comunitaria de San Luis Acatlán (CRAC-PC) y del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), ya que el próximo 22 de mayo tendrán la última audiencia donde se determinará si seguirán presos o quedarán en libertad.

En conferencia de prensa afuera del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Acapulco, el secretario ejecutivo de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, Fernando Martínez explicó que después de que les habían negado en varias ocasiones la visita, este jueves pudieron conocer toda la historia de los presos, desde el día de su detención, cuando fueron enviados a la Fiscalía Regional de Acapulco, hasta lo que han vivido al interior del penal.

Señaló que continúan las malas condiciones dentro de prisión y consideró que son graves las violaciones a los derechos humanos de los presos desde el pasado 7 de enero de 2018.

“Nos parece muy importante enviar un mensaje político a la federación, ahora que están muy interesados en la Ley de Amnistía y en la Ley que no permita que personas estén siendo presos políticos, en mi opinión como secretario ejecutivo creo que esto es uno de los grupos colectivos que están siendo presos indebidamente y, por tanto, el día 22 de mayo será un momento importante para que el tribunal pueda absolverlos de todo lo que se le acusa”, detalló.

Abundó que hasta el momento, las pruebas que ha presentado la Fiscalía General del Estado, no sustentan la detención de las 17 personas, por lo que creé que en la próxima audiencia queden en libertad, lo cual también ayudará a la federación porque estarán enviando un mensaje de que pueden seguir impulsando y presionando que en estados como Guerrero no se permite más impunidad.

Por su parte, el médico del Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad, José Raymundo Díaz Taboada indicó que las condiciones en las que continúan los presos no han cambiado. “No están en celdas adecuadas, están en lo que representan dormitorios de una clínica de desintoxicación”.

Apuntó que de cuatro a cinco personas duermen en habitaciones diseñadas para una sola, “los encierran en estos dormitorios, no hay sombra que los pueda proteger para hacer otras actividades, varios tienen problemas oftálmicos, la resolana que da por estar viendo un suelo de cemento, terminan con vista lastimada, lo cual genera muchos problemas”.

Añadió que también reciben una alimentación inadecuada, ya que antes comían lo que sembraban, y ahora sólo comen huevo con salchicha, “algunos ya empiezan a tener problemas de obesidad, hipertensión, no son las mejores condiciones, (tienen) problemas físicos y articulares, además de las secuelas por todos los golpes que recibieron, así como los traumas desde el día de su detención, ansiedad y la tensión de una audiencia donde pueden resultar sentenciado a libertad o a una condena, están también un poco tensos”, sentenció.

Durante la visita también estuvieron integrantes del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero, entre otros.