ACAPULCO, Gro., 28 de agosto de 2019.- Policías antimotines y trabajadores del gobierno municipal desalojaron a siete mujeres de un predio ubicado sobre la avenida Costera del puerto, en el barrio de La Candelaria, frente a la playa Tlacopanocha.

Unos 50 agentes municipales, acompañados de empleados de la Dirección de Vía Pública y otras dependencias, llegaron a las 5:00 de la mañana al lugar y de manera violenta empezaron a retirar refrigeradores, láminas, estufas, mesas y sillas, así como artículos personales.

Las mujeres indicaron que llegaron a esa zona desde hace cuatro años, que la rehabilitaron y colocaron sus negocios de venta de mariscos con el visto bueno de los vecinos; denunciaron que el director del Deporte, Sabino Deloya, fue quien pidió que las desalojaran por intereses propios.

Una de las afectadas, María Cristina Reyes Ruiz, consideró el acto como una barbarie y una violación a sus derechos, pues aunque hubo una queja ciudadana, respaldada por Sabino Deloya, nunca les notificaron que serían expulsadas.

“Nosotros presentamos un amparo y ante esa orden y dicen ellos que los perdimos, el director (del Deporte) nos amenazó de una forma muy arbitraria el pasado martes, donde acudimos a sus oficinas y nos dijo que nos iba a sacar de nuestros negocios, aquí está el resultado, rompieron todo el trabajo y esfuerzo de nosotros en estos años, pedimos prórroga para poder desalojar y ver a donde nos íbamos, pero no quisieron”, explicó.

Añadió que “teníamos cosas de valor, mercancía, teníamos todo y se lo están llevando todo, no nos dejaron ni pasar ni sacar nuestras cosas, todos estos policías están portándose de manera prepotente y grosera, como si fuéramos delincuentes, nunca hubo un requerimiento legal para que nos retiráramos, fue tajante el director que la orden era de su jefa de desalojarnos”.

Señaló que con este desalojo, sus siete familias y otras 20 personas se quedan sin empleo, por lo que llamó a la alcaldesa Adela Román Ocampo a que las apoye.

“Hacemos un llamado a nuestras autoridades, nos prometieron cambios y que nos iban a apoyar, nunca hubo ni un diálogo, ese día que nos mandó a traer nos dijo que se salen y ve nuestras cosas, les pedimos un permiso tolerado que maneja Vía Pública, donde pagábamos por vender y establecernos a vender, pero la orden era clara, desalojarnos, fue tajante su respuesta”, comentó.