Reconoce Gobierno de Guerrero rendición de cuentas en Eduardo Neri
COCULA, Gro., 15 de octubre de 2025.- El investigador de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro), Eduardo Herrera Rendón presentó los resultados del Monitoreo Ambiental Participativo 2024 en el poblado Nuevo Balsas, donde informó que las concentraciones de metales pesados en el agua y sedimentos de la presa El Caracol y del río Balsas se mantienen dentro de los límites establecidos por la norma ambiental.
Durante su exposición, el coordinador general del Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Uagro, precisó que los estudios hechos por la institución en colaboración con Minera Media Luna (MML) y las cooperativas pesqueras, confirmaron que “el arsénico no es introducido por el proceso minero-metalúrgico, sino que proviene de la naturaleza de las rocas y minerales que forman el yacimiento”.
Agregó que el proceso de extracción únicamente amplía el área de exposición de las rocas, pero no genera incrementos sostenidos en las concentraciones de metales.
El investigador destacó que el cianuro presenta valores mínimos y sin incidencia ambiental, y explicó que las variaciones del arsénico deben analizarse con base en la estacionalidad, ya que los aumentos en la concentración están relacionados con los cambios entre los periodos de estiaje y de lluvias, de ahí la estacionalidad en la toma de muestras.
También señaló que los ríos Balsas y San Juan contienen arsénico antes de entrar al área de influencia minera, aunque en el sitio conocido como La Huerta se observa una ligera distorsión en la concentración, que requiere atención especial sobre los flujos de agua que provienen de esa zona.
Herrera Rendón resaltó que el proyecto cumple nueve años de monitoreo continuo, con la participación de cooperativas pesqueras, autoridades municipales, comités comunitarios y técnicos de la empresa.
Desde 2016, los monitoreos se hacen tres veces al año, en abril, julio y octubre, en lugares fijos como Campo Arroz, Palo Amarillo, Cacahuananche, Tiante, La Velera, Las Garzas, con el propósito de comparar resultados y medir tendencias.
Señaló que los análisis de laboratorio muestran una estabilidad o disminución en los niveles de arsénico, plomo, mercurio y cadmio, lo que refleja el control de sedimentos finos y las medidas ambientales aplicadas en la zona de operación minera.
Durante la presentación, el investigador subrayó el papel de la comunidad como evaluadora directa del proceso, al participar en las tomas de muestra y verificación de sitios.
“El éxito de este proyecto radica en que la propia gente de Nuevo Balsas y de las comunidades vecinas vigila que las muestras se realicen donde se dice que se toman. Esa transparencia fortalece la confianza y el valor científico del monitoreo”, señaló.
Asimismo Herrera Rendón reiteró que la pesca sigue siendo una actividad económica y alimentaria esencial para la región.
“La mojarra no sólo se vende, también se come; es parte de la dieta básica de las familias. Por eso es vital conservar la calidad del agua y la sostenibilidad del recurso”, expresó.
El monitoreo continuará en 2025 con nuevos análisis biológicos y de nutrientes, orientados a fortalecer el diagnóstico integral de la presa El Caracol y del sistema hídrico que abastece a las comunidades ribereñas del alto Balsas.
Herrera Rendón subrayó que la pesca en la presa El Caracol mantiene su importancia económica y alimentaria, ya que participan 70 pescadores en cada campaña, con capturas estables de mojarra y precios que rondan los 35 pesos por kilo.
En representación del vicepresidente de Torex Gold en México, Faysal Rodríguez Valenzuela, el gerente de Relaciones Comunitarias y Asuntos Públicos de Minera Media Luna (MML), José Luis Peralta Flores, informó que este año la empresa hizo una inversión mayor para ampliar los estudios ambientales y contar con una comparativa más precisa entre los resultados de 2024 y los de 2025.
Peralta Flores reafirmó el compromiso de la compañía de contribuir a la solución de cualquier situación ambiental, incluso cuando no se trate de un efecto directamente generado por sus operaciones, en cumplimiento de la instrucción de Rodríguez Valenzuela.
Añadió que en caso de identificarse algún impacto atribuible a la actividad minera, será atendido de inmediato, y anunció que en febrero de 2026 se firmará el nuevo convenio con la Uagro, con el que se celebrarán 10 años consecutivos de monitoreo ambiental participativo en la región del río Balsas.