ACAPULCO, GRO., 22 de marzo de 2019.- La visita del presidente de la República Andrés Manuel López Obrador a una de las colonias más peligrosas del puerto, requirió el despliegue de soldados y policías vestidos de civil, quienes se desplazaron dentro y fuera de la Unidad Deportiva Jorge Campos donde fue la presentación del Programa de Mejoramiento Urbano.

Si bien, el delegado del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros había anunciado que el dispositivo de seguridad sería discreto, se observaron soldados en pareja que observaban desde tres azoteas en casas alrededor del recinto, que albergó a unas cinco mil personas.

Durante la presentación, se observó a hombres en actitud vigilante vestidos de civil, identificados con listones color verde o naranja, quienes se encontraban en las vallas cercanas al escenario.

Al concluir el acto protocolario, camionetas de la Marina Armada y del Ejército circularon a toda velocidad para abrirse paso entre los cientos de seguidores del presidente.

Al final de la fila de vehículos, se observó un remolque con un aditamento utilizado para contener la explosión de granadas en él y que era arrastrado por una camioneta del Ejército.

La camioneta en la que viajaba el presidente, con la ventana abierta, era seguida por dos camionetas con guardaespaldas dentro y una tercera que abría el paso. 

A la caravana de camionetas y vehículos, le siguieron los del gobernador Héctor Astudillo Flores y su equipo de seguridad y los del fiscal de Guerrero, Jorge Zuriel de los Santos Barrila.