ACAPULCO, Gro., 2 de noviembre de 2019.- Con poco ambiente por parte de los asistentes, transcurrió el desfile Acatrinas, convocado por el Ayuntamiento del puerto, en el que participaron trabajadores de las diferentes dependencias y empresas, que tuvo una duración de 45 minutos.

En el contingente también participaron repartidores de pizza, a bordo de moticicletas, trabajadores de una cadena de restaurantes, una agencia de coches y hasta colaboradores del taller mecánico municipal en su vieja grúa, la cual cubrieron el óxido con tela y lonas.

No obstante, el número de personas que avanzaban simultáneamente con las caracterizadas fue mayor que quienes desfilaron en esta versión patito de la megamarcha de catrinas de Ciudad de México.

Fue evidente la ausencia de policías viales que auxiliaran a peatones, pues en los cruces de la avenida Costera, desde el inicio del desfile provocó que los choferes no los respetaran a quienes se interesaron por el ecléctico desfile, que sólo desquició el tráfico.

El desfile comenzó prácticamente en silencio, que de no ser por los gritos y aplausos de un grupo de jóvenes, y las enormes cabezas caricaturescas que portaban, habrían pasado desapercibidos pues ningún sonido abría su paso.

La caravana partió del Asta Bandera en sentido contrario del carril Centro-Base rumbo al Paseo del Pescador. Desfilaron carros alegóricos de la Universidad Autónoma de Guerrero, empresas hoteleras y, al menos cuatro contingentes de trabajadores del Ayuntamiento, identificados por que vestían el mismo modelo de playera.

Los asistentes se fueron retirando durante la marcha del desfile, pues muy pocas personas llegaron al punto final en El Paseo del Pescador.