CHILPANCINGO, Gro., 7 junio de 2017.- Otros 24 policías estatales de la capital fueron despedidos, informaron efectivos del primer grupo que fue dado de baja, por haber parado labores, quienes también denunciaron que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) no los ha llamado para la segunda mesa de trabajo en la que se analizaría su situación laboral.

Esta mañana, un grupo de 50 policías despedidos acudió a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, para pedir al titular de ese organismo, Ramón Navarrete Magdaleno, que vuelva a ser intermediario entre el Estado y los agentes.

Uno de los uniformados, que pidió omitir su nombre, explicó que los 200 policías que la Secretaría dio de baja, demandan una indemnización por su trabajo y no un finiquito, debido a que hay efectivos con lesiones derivadas de las operaciones de seguridad y que ahora enfrentan problemas de salud.

También denunció que cada día, a su movimiento se suman más policías y personal de la SSP, porque la dependencia continúa despidiendo empleados.

Sin embargo, el policía aseguró que a ninguno de los 200 despedidos se les ha notificado su baja de manera formal, ya que todo ha sido de forma verbal.

Una policía, que no quiso dar su nombre, responsabilizó al gobernador Héctor Astudillo Flores y al secretario de Seguridad Pública, Pedro Almazán Cervantes, de la escalada de violencia en Chilpancingo, porque en vez de llegar a un acuerdo favorable con los efectivos y estos puedan regresar a las calles, “el gobierno del estado da largas a las demandas y peticiones”.