ACAPULCO, Gro., 24 de febrero de 2017.- La investigadora del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y del Instituto Internacional de Estudios Políticos (IIEPA), Javiera Donoso Jiménez informó que las personas discapacitadas, son el grupo que se consideró más discriminado durante 2016 en el puerto.

Donoso Jiménez presentó en la Universidad Loyola, la primera encuesta desagregada en grupos vulnerables sobre derechos humanos, discriminación y violencia de la zona urbana de Acapulco, donde explicó que tras encuestar a 860 acapulqueños de colonias que no pertenecen a los polígonos de pobreza durante un periodo de mayo a julio, se determinó que el 57.4 por ciento de personas discapacitadas reconocieron haber sufrido de actos discriminatorios.

En el segundo sitio, se encuentran las personas indígenas y la comunidad lésbico-gay con un 54.5 por ciento, seguido por la población afromexicana con 44.9 puntos, los adultos mayores con un 44.6 por ciento y las mujeres con 41.1 puntos.

Al respecto, la especialista detalló que un 43.1 por ciento de la gente discapacitada aseguró que no recibe la atención adecuada de los servicios públicos, 51 por ciento piensa que no tiene el mismo acceso a la justicia y un 41.2 por ciento ha tenido dificultades para encontrar trabajo, siendo éste último, un segundo factor de discriminación a la situación social que viven.

Mientras tanto, un 44 por ciento de las personas indígenas encuestadas señaló que no tiene grado académico, lo que representa una exclusión de este grupo, ya que se le niega el acceso a la educación. Asimismo, 49 por ciento aseguró que ha sentido que sus derechos no han sido respetados, mientras que 77 por ciento considera que por su origen étnico se influye en el trato que reciben por parte de otros habitantes en el puerto.

En tanto, la comunidad lésbico-gay, es la más violentada, principalmente por policías, la fuerza pública o ciudadanos comunes. Mientras que las escuelas, son los principales lugares donde suelen darse los actos discriminatorios para este sector, seguido de la calle y en la casa. Estadísticamente el 33.9 por ciento aceptó que han sufrido amenazas o agresiones. El 19.5 por ciento agresiones físicas y el 6.9 extorsiones.

En contraparte, Donoso Jiménez indicó que la comunidad lésbico-gay, es el sector que menos discrimina, mientras que los afromexicanos son los que más lo hacen, lo que demuestra que existe en dicha agrupación una negación de sus orígenes y de sus raíces.

Un 53.6 por ciento de afromexicanos dijo desconocer el significado de esa palabra, mientras que un 25.5 por ciento señaló que ha sufrido discriminación mediante burlas y un 62.7 por ciento aseguró que la causa más común de segregación se debe a la falta de educación de la sociedad acapulqueña.

Entrevistada después a la presentación, la investigadora señaló que las escuelas son los principales sitios donde se fomenta la discriminación y la exclusión, lo que evidencia que “la forma que se están construyendo los modelos educativos en Guerrero o en Acapulco, no tienen una orientación con perspectiva de derechos humanos”.

Por último, reprochó a las autoridades municipales no tener instituciones que trabajen para poder disminuir o controlar las prácticas de discriminación y lamentó que a pesar de que existan oficinas del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), éste no tenga presencia ni datos al respecto, ante lo cual pidió a las autoridades atender este tema.