CIUDAD DE MÉXICO, 13 de enero de 2020.- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) puntualiza seis líneas de reflexión tras la tragedia que se vivió en el Colegio Cervantes, donde un alumno de 11 años disparó a una maestra, hirió a otro docente y cinco menores más, y se quitó la vida.

“Como Iglesia en México, ofrecemos de nueva cuenta la reflexión contenida en los Documentos de la Conferencia del Episcopado Mexicano: Educar para una nueva sociedad y Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna. Derivado de estos esfuerzos, también ofrecemos los Talleres de educación para padres de familia al servicio de una nueva sociedad, así como otras iniciativas para promover el perdón, la reconciliación y la paz”, refiere un mensaje publicado este lunes, a 72 horas de los acontecimientos ocurridos en la escuela de Torreón, Coahuila.

Citando al Papa Francisco quien se pronunció por los “desafíos de una emergencia educativa”, los obispos mexicanos convocan a hacer propuestas de servicio concreto a la humanidad, con el Pacto Educativo Global que se firmará en la Ciudad del Vaticano el próximo 14 de mayo.

Bajo la premisa de que la educación es una tarea de todos, Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey y presidente de la CEM, convocó a formar de manera integral la vida interior del ser humano.

“Es urgente dedicar los más altos y mejores recursos humanos y materiales a la educación, principalmente en el ambiente familiar, escolar y social. Hoy nuestros niños y jóvenes requieren una alianza educativa entre el mundo académico formal y el no formal, en el que se encuentra el desarrollo del arte, el deporte, el escultismo, la vida religiosa y cultural. Ellos necesitan en su tiempo no escolar, de estos espacios para encontrarse en relación, diálogo y constante encuentro con los demás, en donde puedan verificar su existencia en el bien, la verdad y la bondad”, refirió.

“Llamamos a los padres de familia a renovarse en su responsabilidad de ser los primeros educadores de sus hijos, y dialogar en todo momento con las autoridades escolares, con el fin de articular un seguimiento continuo y permanente sobre los contenidos y métodos educativos para respaldarse mutuamente en sus tareas”, agregó el escrito.

Los obispos llamaron además a los maestros a renovar su vocación de servicio y de entrega, impulsando esfuerzos de legítima asociación y promoción para responder de mejor manera ante este Cambio de Época que nos toca vivir.

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