CIUDAD DE MÉXICO, 7 de mayo de 2020. — El gobierno de México tiene un objetivo claro, en medio de la crisis financiera por el coronavirus: no adquirir deudas que puedan trascender por generaciones.

Al menos así lo reiteró el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia matutina de este jueves en Palacio Nacional, durante la cual recordó que la administración pública a su cargo, será distinta con todo y los embates a la economía del país.

“Estamos aplicando una política económica y social distinta de antes, antes era rescatar a los de arriba, endeudar al país, ahora estamos actuando con austeridad, no permitiendo la corrupción y no endeudando”, dijo en el Salón Tesorería.

Aseguró que se trata de proteger a los más necesitados y sin pedir créditos para México porque no se quiere heredar deuda pública a las siguientes generaciones.

Una vez más aprovechó para recordar el Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa) que surgió en 1998 y que estima quedan al menos 50 años para terminar de pagar la deuda que dejó el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo Ponce de León.

“Las deudas personales se terminan cuando uno se muere, si se tiene una y la persona se muere ahí se terminó, pero la deuda pública no, se hereda a generaciones futuras”, mencionó.

López Obrador presentó a la titular de la Secretaría de Economía Graciela Márquez Colín, quien detalló el programa de Créditos a la Palabra para micro y pequeñas empresas familiares, sin trámites burocráticos ni intermediarios.

La funcionaria detalló que se están dispersando por la crisis económica 2 millones de apoyos de 25 mil pesos, tres meses de gracia para comenzar a pagar y 33 meses para reembolso.

Aquí la nota.