CHILPANCINGO, Gro., 7 de agosto de 2015.- El alcalde electo de San Miguel Totolapan, Juan Mendoza Acosta, aseguró que fue obligado a reunirse con integrantes de un grupo criminal, quienes le advirtieron que al llegar al gobierno municipal tendría que darles un millón de pesos mensuales, de acuerdo con su comparecencia ante la Fiscalía de General del Estado.

Durante su declaración, explicó que fue amenazado de muerte no sólo él, también su esposa e hijos si los denunciaba. Los sicarios le aclararon que si realizaba denuncia ante las autoridades se enterarían de inmediato porque tienen nexos con la Policía Federal y el Ejército.

La comparecencia del alcalde electo ocurrió en el municipio de Coyuca; el fiscal Miguel Ángel Godínez Martínez envió a Ernesto Jacobo García para que le tomara declaración a Mendoza Acosta.

Les dijo que fue interceptado en su camioneta por hombres con armas largas y cortas; estaba acompañado de su hija de quien lo separaron kilómetros adelante y lo subieron a una camioneta, le taparon el rostro con un trapo para evitar que ubicara el lugar.

Ahí le dijeron que grabarían un video y que tenía que actuar de manera normal, lo obligaron a tomar licor y por temor a que lastimaran a su hija lo hizo, le insistieron en que tenía que jalar con ellos cuando fuera alcalde.

Dijo que llevaron a su hija al lugar y mientras hablaban con él le apuntaban en la cabeza a la joven con armas de fuego, también le ordenaron que dijera que era parte de su grupo delincuencial.