ACAPULCO, Gro., 18 de enero de 2017.- Aún las familias recuerdan aquella tarde del 16 de septiembre, cuando la furia de la naturaleza les quitó todo. Hoy es distinto, los lugareños se ven contentos tienen nuevas casas ya que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), entregó 119 viviendas a los damnificados de las tormentas Manuel e Ingrid.

De acuerdo con un boletín, don Aristeo recuerda esos momentos difíciles, cuando el río se llevó todo: “todos nos subimos para el cerro, fue muy peligroso pensamos que moriríamos, no dejaba de llover”, relata el señor de 74 años, mientras en compañía de los pobladores espera al delegado federal de la Sedatu, Pepe Armenta que en compañía de su equipo de trabajo supervisará el nuevo fraccionamiento.

 

NUEVO OMITLÁN, EJEMPLO DE SOLIDARIDAD Y ESFUERZO

Omitlán es ejemplo de solidaridad y esfuerzo, debido a que en la comunidad son muy unidos, de manera conjunta han logrado que resurja el Nuevo Omitlán, “con la llegada de Pepe Armenta a Sedatu, nuestro pueblo se levantó, pensamos que nunca íbamos a tener otra vez nuestras casas”, dice Alicia una de las vecinas del fraccionamiento.

Durante la tarde llegó Pepe Armenta para reunirse con los habitantes que ya lo esperaban acompañados de su comisario, Custodio Sánchez Muñoz y Maclovio Avilés García, líder de la Organización Central Campesina Independiente.

 

CON APOYO DE LA SEDATU SALIMOS ADELANTE

A Maclovio todos lo respetan debido a que dicen es un hombre de palabra que siempre defiende a los campesinos de esa zona, “a Maclovio se le estima mucho por acá y junto con Pepe Armenta nos han ayudado a salir adelante”, dice el comisario que aprovecha la reunión para anunciar los preparativos de la feria del Nuevo Omitlán.

Pepe Armenta, camina por las calles del fraccionamiento que poco a poco empieza a habitarse, los jóvenes arquitectos e ingenieros anotan las observaciones que el delegado federal les menciona, “tenemos que lograr que estas familias vivan dignamente, por tal razón verifiquen que todo funcione”, y da indicaciones a su equipo de trabajo.

Nuevo Omitlán cuenta con un área de juegos infantiles en donde los pequeños corren apresurados entre resbaladillas y columpios. También hay árboles frondosos que dan cobijo con su sombra a los más adultos de la comunidad que ya habitan el fraccionamiento edificado en la reconstrucción de Guerrero.

 

UNA COMUNIDAD UNIDA QUE ENFRENTA GRANDES RETOS

Miriam Millán Sánchez es mamá de Fernando 10 años, Angelito de 8 años y Mateo de apenas 5 meses, quienes muy contentos abrieron las puertas de su casa para recibir a Pepe Armenta, que revisó cada uno de los muros de la vivienda, “en Nuevo Omitlán, deben de tener casas dignas y seguras”, dijo el delegado federal a los integrantes de la familia.

Al concluir el recorrido, Pepe Armenta informó a los habitantes sobre la importancia de trabajar en coordinación comunidad y dependencias de gobierno: “sólo juntos podemos enfrentar grandes retos e impulsar el desarrollo de las comunidades, Nuevo Omitlán es el ejemplo pues aquí se respira progreso”.