QUECHULTENANGO, Gro., 25 de julio de 2018.- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa Salvador Rangel Mendoza consideró que ha sido errónea la política del gobierno estatal para intentar pacificar el estado y apuntó que en lugar de “echarnos pedradas” se debería acercar y trabajar juntos, pero que si no hacen nada, deberían dejar hacer a los demás.

En entrevista al concluir la celebración de la homilía del Señor Santiago, en la que aseveró que el PRI perdió las elecciones por el hartazgo de la población, el obispo informó que continúa con los diálogos para buscar una tregua entre líderes criminales e informó que ya comenzaron a circular camiones con mercancía de Chilpancingo a Tlacotepec e igual las urvan.

Dijo que también ya habló del tema de los asaltos carreteros en los que le ofrecieron que pondrán todo de su parte pues “a los jefes se le sale de control la gente”.

En el caso de Chilpancingo, en donde se han incrementado los hechos violentos, indicó que “desgraciadamente” no se ha metido mucho porque ha habido mucho desorden y no ha podido conversar, y las autoridades tampoco se han acercado a él.

Con respecto a las críticas que han salido en notas periodísticas hacia su labor de diálogo, de parte del dirigente del PRI Heriberto Huichochea Vázquez y el secretario general Florencio Salazar Adame, el obispo consideró que cada quien tiene sus opiniones y de su parte sólo hace su labor de pacificar como una obligación que tiene como líder moral.

“Si no lo estamos haciendo nosotros yo pregunto ¿quién lo va a hacer? quisiera saber cuál de los políticos se ha aventado a la palestra o están haciendo algo”, dijo.

“¿De qué murió el quemado? De puro ardor; si ellos han dejado el vacío de poder, si ellos tendrían que gobernar estas áreas y sabemos que hay 20 grupos de policías comunitarios y 18 de narcotraficantes, donde sabemos que todo el estado está incontrolable, el mismo gobernador (Héctor Astudillo) y el secretario (Florencio Salazar) han dicho que es difícil gobernar y que la criminalidad ha ido en alza qué podemos hacer;  es una apreciación muy pobre de estos señores y si ellos no lo hacen que lo dejen hacer a los demás”, expresó.

Indicó que ante la falta de acercamiento con el gobierno del estado ha tratado a nivel federal un acercamiento, aunque admitió que aún no poder revelar con quién o de qué se trata.

Rangel Mendoza dijo estar de acuerdo en la línea que ha planteado el próximo presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, incluso la amnistía expresada en este mismo municipio, aunque dijo que tendría que ser restringida “no para todo el mundo”.

En la entrevista el obispo reiteró sus críticas al PRI, pues dijo que su derrota fue porque se alejaron del pueblo, porque hay mucha soberbia y no quieren dar su brazo a torcer; apuntó que es tiempo que cambien de actitud, ya que si México cambia por qué no lo hacen las autoridades, que tienen que ser más amables.