ACAPULCO, Gro., 23 de enero de 2018.- El estadio de futbol del puerto, un proyecto abandonado desde 2014, se convirtió en un refugio de criminales y ahora se encuentra tomado por las autodefensas de la turística Barra Vieja.

En un reportaje especial transmitido por Imagen Televisión en el programa del periodista Ciro Gómez Leyva, autodefensas de Barra Vieja cuentan que la población se armó “porque había muertes, secuestros, pedían cuota, mataban”.

El comandante de la Policía Comunitaria de Barra Vieja René Genchi relató que “hubiera sido muy bonito para la población, una alegría, decían ya va a haber estadio, dijimos, vamos a ver equipos que nunca hemos visto, como América, Chivas, Necaxa”.

La construcción del estadio, ubicado en Plan de los Amates, era financiada por el empresario Mohamed Morales, ex propietario del equipo de futbol Veracruz, quien desapareció el 9 de diciembre de 2015 en un restaurante de Ciudad de México. Según notas periodísticas la Fiscalía lo arrestó por fraude y lo llevó a un penal, pero la dependencia negó los hechos.

El abogado de Mohamed Morales denunció que su cliente fue secuestrado y ya se cumplieron más de dos años que se desconoce su paradero, en tanto, el estadio de Acapulco también pasó del sueño a la pesadilla. Los accesos están cerrados y para llegar a él sólo guiados por autodefensas, quienes mantienen su control.

“Es una tristeza y una desgracia”, expresó el comandante al referirse al proyecto inconcluso y agregó que “la mafia lo usaba para esconderse, meter carros; el gobierno como nada más pasa por la carretera, por aquí, para ellos (criminales) ven un refugio muy seguro”.