Simón ya es huracán categoría 1
ACAPULCO, Gro., 30 de enero de 2026.- La coordinadora del clúster Clima de la Cooperación Alemana (GIZ por sus siglas en alemán), Lorena Gudiño Valdez dijo que el daño ambiental por huracanes en este puerto, evidencia los costos de la inacción frente al cambio climático.
Subrayó en entrevista con Quadratín Guerrero que fortalecer la resiliencia implica no sólo reconstruir infraestructura, sino también consolidar capacidades institucionales, sociales y ambientales para enfrentar futuros fenómenos extremos.
“El daño ambiental que han dejado los huracanes en este puerto evidencia los costos de la inacción frente al cambio climático; fortalecer la resiliencia no implica únicamente reconstruir infraestructura, sino consolidar capacidades institucionales, sociales y ambientales para poder enfrentar futuros fenómenos extremos”, señaló Lorena Gudiño.
Explicó que la cooperación técnica alemana impulsa en Guerrero la conformación de una estrategia estatal de cambio climático, ante el rezago institucional y la alta vulnerabilidad del estado frente a fenómenos hidrometeorológicos como los huracanes, la modificación de los ecosistemas y el crecimiento desordenado de las ciudades.
Abundó que la Alianza Mexicana-Alemana de Cambio Climático es un proyecto de la cooperación técnica alemana, establecido a través de la GIZ, cuyo trabajo se centra en brindar asesoría técnica, acompañamiento institucional y financiamiento para procesos de adaptación y mitigación al cambio climático.
Este viernes comenzó en la biblioteca de la Universidad Loyola, el tercer taller presencial para la integración del diagnóstico para la estrategia de cambio climático de Guerrero convocado por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del gobierno de Guerrero (Semaren), al que acudieron integrantes de los sectores académico, investigadores y estudiantes, además de organizaciones sociales y activistas.
Lorena Gudiño detalló que la intervención en Guerrero se dio luego de la emergencia provocada por la devastación del huracán Otis, cuando el gobierno federal convocó a mesas de trabajo para recibir asesoría técnica ante la magnitud de los daños en infraestructura, particularmente en el sector turístico.
Señaló que aunque la cooperación alemana no cuenta con un mandato humanitario para atender emergencias, sí participa en procesos de diagnóstico y planeación para la reconstrucción a corto, mediano y largo plazo.
“Nuestro rol es apoyar en la identificación de qué se debe hacer para reconstruir reduciendo la vulnerabilidad”, puntualizó.
Gudiño Valdez indicó que una de las primeras acciones fue la elaboración de una guía de reconstrucción, en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que incluyó el análisis de la infraestructura, el deterioro de los ecosistemas y los impactos del cambio de uso de suelo y del desarrollo desordenado.
Explicó que la estrategia prioriza la adaptación basada en ecosistemas, porque la pérdida de manglares, dunas costeras, lagunas y cobertura forestal incrementa riesgos como inundaciones, deslaves y aumento de temperatura.
Advirtió de manera enfática que reconstruir bajo los mismos criterios incrementa el riesgo ante futuros eventos extremos, como se presentan de manera frecuente, afectando no sólo a las zonas costeras sino a otras regiones de la entidad.
Añadió que el diagnóstico permitirá identificar que Guerrero no contaba con un programa estatal de acción climática ni con un área específica de cambio climático, a pesar de ser una de las entidades más expuestas a huracanes, sequías e incendios, por lo que se impulsó la construcción de una estrategia estatal alineada a la Ley General de Cambio Climático.
Lorena Gudiño indicó que el proceso incluye la elaboración de un inventario estatal de emisiones de gases de efecto invernadero, un diagnóstico de vulnerabilidad con escenarios climáticos y talleres participativos con sociedad civil, academia y sector privado, para definir medidas de mitigación y adaptación.