CHILPANCINGO, Gro., 19 de octubre de 2016.- Ángel Aguirre Herrera, hijo del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, aseguró que gracias a su trabajo político y a que se tuvo que separar de la vida pública por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa en Iguala, Evodio Velázquez Aguirre ganó la alcaldía de Acapulco.

Entrevistado en el noticiero matutino de Radio Capital Chilpancingo, Ángel Aguirre Herrera fue cuestionado sobre las circunstancias en que su padre y él reaparecieron públicamente en la entidad, a lo que respondió que su corriente Izquierda Progresista de Guerrero (IPG) nunca dejó de trabajar.

Recordó que su trabajo político lo comenzó en Acapulco y después en otras regiones, “estábamos trabajando bien, las encuestas tanto del PRD y otras nos colocaban en buena posición, pero por el ajetreo que hubo, tuvimos que separarnos por el bien del partido y del estado”.

Y agregó: “cuando yo decido hacerme a un lado, pasan muchas cosas, afortunadamente se gana Acapulco, lo gana Evodio Velázquez, sabiendo que él estaba debajo de las encuestas; el arrastre que nosotros traíamos también le benefició”.

El ex diputado local y federal aseguró que actualmente sigue en las filas del PRD y con su regreso vino a poner orden.

“Sigo dentro del PRD, no renuncié y ahorita estamos poniendo orden, para ver qué cuadros siguen con nosotros, quiénes decidieron moverse y otros se fueron con el PRI, por la fácil, que también es válido”, manifestó.

Su regresó a la política, dijo, es para hacer algo distinto a lo que hizo su padre, Ángel Aguirre: “una cosa es lo que él hizo, otra cosa es lo que yo he venido trabajando, sin negar siempre de dónde vengo”.

Durante la entrevista también habló de su intención de participar en la renovación del Comité Ejecutivo Estatal del PRD en 2017, y para ello dijo que trabajará para fortalecer su corriente con aliados suyos como el diputado local, Carlos Reyes Torres; el presidente del PRD, Celestino Cesáreo y el ex diputado Bernardo Ortega Jiménez.

Por último, manifestó que en Guerrero sigue vigente el aguirrismo, ya que “no siempre se viven las mismas circunstancias”.