ACAPULCO, Gro., 23 de febrero de 2021.- La excomisionada del Instituto de Transparencia de Ciudad de México, María Elena Pérez-Jaén Zermeño, hizo pública una “amarga experiencia” con el precandidato a la gubernatura Félix Salgado Macedonio, cuando fue presidente municipal.

En un artículo de opinión titulado “Félix: ¡Hasta aquí llegaste!”, publicado este martes en el periódico Reforma, Pérez-Jaén Zermeño reveló su encuentro cercano con Salgado Macedonio, que tuvo lugar en mayo de 2008, cuando el puerto fue sede de la VIII Asamblea Nacional Ordinaria de la Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información Pública (COMAIP).

“Ese día por la mañana, y en presencia de todas las autoridades estatales, Salgado Macedonio nos dio la bienvenida. Al terminar el evento de inauguración, uno de los comisionados me lo presentó: ‘ella es del Instituto del Distrito Federal y fue la que tuvo el conflicto con López Obrador por la transparencia’”, detalla en el texto.

Agregó que el entonces alcalde los invitó a una cena de recepción en el entonces hotel Crowne Plaza, donde les advirtió que les tenía una sorpresa.

La excomisionada indicó que ella “ya estaba enterada de su errática conducta (de Salgado Macedonio) y, especialmente, nos advirtieron de su trato acosador hacia las mujeres e incluso violento”.

Contó que cuando terminó la cena empezó un espectáculo de travestis y en ese momento apareció Salgado Macedonio en estado inconveniente con un grupo de guardaespaldas y se dirigió a su lugar.

“Una de las comisionadas se acercó a saludarlo y la prendió de la cintura atrayéndola de manera brusca hacia él, dándole un beso. El resto nos pusimos en guardia. Él se dirigió hacia mí, pero dos colegas ─el consejero de Chihuahua, Fernando Bencomo y el de Morelos, Eleael Acevedo─ le cerraron el paso y sólo le extendí la mano”, indicó.

Detalló que más tarde un emisario del alcalde la invitó a pasar a su mesa, ya que quería tomarse una copa pero ella se negó. Dijo que el mensajero le insistió en la invitación “y el consejero Acevedo se enfrascó en una agria discusión con el proxeneta de Salgado”.

Añadió que entonces los comisionados y comisionadas decidieron retirarse del lugar, como una manera segura de ponerle un “hasta aquí”.

Señaló que la vida pública de Félix Salgado ha estado marcada por los excesos y los escándalos, “su conducta nunca ha sido mesurada”, y “sus resultados en Acapulco estuvieron manchados de sangre por un crimen organizado metido hasta la cocina”.

Consideró que solamente “reúne el 10 por ciento de capacidad y, suponiendo que tuviera el 90 por ciento de lealtad (hasta le compuso al Presidente la Cumbia del Peje, por la que ganó un disco de Platino) aún eso no sería suficiente para que el titular del Ejecutivo federal utilice el matinal púlpito presidencial para defenderlo”.