CHILPANCINGO, Gro., 19 de marzo de 2015.- El presidente municipal de Quechultenango, David Astudillo Morales y el de Mochitlan, Severo Espíritu Valenzo, exigieron en Chilpancingo a los policías del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) el cese al hostigamiento en contra de habitantes de estos municipios y libre tránsito.

Ambos alcaldes exhibieron algunos disgustos que tienen con la llegada de la policía del FUSDEG a la comunidad de Petaquillas, entre las que señalaron el presunto hostigamiento, revisión y amedrentamiento de que son objeto de parte de la policía comunitaria en esta comunidad.

Por ello exigieron que se les otorgue libre tránsito pues aseguran hay jóvenes que están pretendiendo dejar de asistir a clases ante la constante presión de este grupo. “Si Petaquillas quiere tener ahí a los policías comunitarios pues que recorra en la zona interna y que nos deje pasar sin problemas, no somos delincuentes”, acusó el presidente municipal de Mochitlan.

Espíritu Valenzo recalcó que Mochitlan es uno de los municipios más seguros y que cuentan con una policía bien pagada y sobre todo preparada para brindar seguridad a todos sus habitantes, pese a que son sólo 32 patrullas de las que disponen sus elementos para 15 mil habitantes de 24 comunidades y la cabecera municipal.

Los presidentes municipales se deslindaron de las actividades que realicen de ahora en adelante sus habitantes en contra de la policía comunitaria pero aclararon que si en su momento intervinieron es porque la población se los pidió. “Lo que pase de ahora en adelante ya no es nuestra responsabilidad, es del gobierno del estado y yo me lavo las manos”, dijo Severo Espíritu.

Por su parte, David Astudillo, reafirmó la postura de su homónimo de Mochitlan, y mencionó que estas acciones que han estado haciendo los comunitarios han ahuyentado a los turistas. “Los amigos comerciantes e inclusive en las grutas de Juxtlahuaca nos han reportado que no hay clientela y es por eso la razón de que estemos aquí presentes”, mencionó el edil de Quechultenango, quien aseguró “no somos enemigos de Petaquillas”.

No descartaron la posibilidad de que sus pueblos ignoren su autoridad y hagan otras acciones de su propia decisión, advirtió que depende del gobierno del estado el que regrese la paz y estabilidad entre estas comunidades hermanas.

(Con información de Jesús Bello Caballero)