CHILPANCINGO, Gro., 28 de febrero de 2019.- Integrantes de asociaciones animalistas acudieron a buscar la intervención del Congreso Guerrero para que exhorte a que se respete la Ley de Bienestar Animal, aprobada desde 2014, y los municipios creen su reglamento, pues sólo Acapulco lo ha creado, sin embargo, tampoco cumple con temas como el retiro de las calandrias, con lo que incurren en violaciones a la Ley de Responsabilidad de los Servidores Públicos.

Los animalistas fueron recibidos en privado por el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Antonio Helguera Jiménez, a quien le solicitaron que en el exhorto se indique que se incluya presupuesto para el cumplimiento de esa ley.

De acuerdo con Magdalena Esparza Gervasio los alcaldes han sido omisos e incurren en violaciones a la ley, principalmente en el caso de Acapulco en donde el plazo para el retiro de los caballos de calandrias venció el 26 de diciembre de 2015 y no se ha acatado.

“La Ley 491 de Bienestar Animal no se está aplicando: de los 81 municipios sólo Acapulco ha hecho su reglamento sobre esta misma ley, el resto ha sido omiso entre ellos Chilpancingo. Sin un reglamento de la Ley de Bienestar Animal en los municipios no se pueden aplicar sanciones, sólo se están echando la bolita entre Secretarías”, dijo.

A causa de la falta de reglamentos, no existen sanciones para las personas que maltratan animales y tampoco saben a quién acudir cuando hay animales maltratados al interior de domicilios, que legalmente son propiedad privada.

“Pedimos que el Congreso haga un llamado a los 80 municipios que faltan de crear su reglamento como un asunto de urgente y obvia resolución y que de manera inmediata hagan este reglamento”, dijo.

La activista reconoció que los exhortos son “como los llamados a misa”, sin embargo, consideró necesario que el tema se retome y se lleve a la opinión pública para que la sociedad conozca el tema y las ejercer presión a las autoridades, pues regularmente el tema de la protección animal se coloca en último lugar de la agenda pública lo cual, admitió, no es prioridad en un estado con tantas carencias como Guerrero.