CHILPANCINGO, Gro., 10 de febrero de 2016.- Autoridades del núcleo ejidal de San Martín Obispo Xitopontla, municipio de Ahuacuotzingo, exigieron al Tribunal Unitario Agrario agilice resolver dos juicios agrarios que tienen que ver con la devolución de aproximadamente mil 300 hectáreas de tierras que propietarios de Olinalá les despojaron en los años ochenta.

A través de un comunicado firmado por  Gertuliano Santos Beltrán y Pedro Francisco Santos, presidente y secretario del Comisariado Ejidal de San Martín Obispo Xitopontla, dieron a conocer que la mañana de este miércoles informaron a los pobladores sobre los avances de su lucha jurídica que emprendieron hace más de 20 años en busca de recuperación de tierras de su ejido.

En el comunicado, explican que en los años ochenta, cuando la Ley agraria indicaba que los ejidos y núcleos comunales eran indivisibles “pequeños propietarios de Olinalá le arrebataron las tierras a nuestros abuelos aprovechándose de ellos porque  no hablaban español y no sabían leer ni escribir”.

Sin embargo, en 1988 las nuevas generaciones de Xitopontla iniciaron con la recuperación de estas tierras y, de acuerdo con el comunicado: “a la fecha, hemos recuperado 942 hectáreas en total. En el año 2002 recuperamos 878 hectáreas y en este año 64 hectáreas más, en sentencias ganadas ante el Tribunal Unitario Agrario”.

La ultima recuperación de tierras que hizo este ejido situado en La Montaña alta del estado, fue en diciembre de 2013 cuando se dictó el fallo en favor de los campesinos de Xitopontla, pero fue hasta el pasado 5 de enero del presente año, cuando el Tribunal Unitario otorgó  las sentencias.

Sin embargo, indicaron las autoridades ejidales, que aún quedan dos juicios por resolverse; en los cuales exigen que se les devuelva aproximadamente mil 300 hectáreas.

El ejido de San Martín Obispo Xitopontla, compuesto por 17 comunidades indígenas nahuas llamarón a las autoridades agrarias y al gobierno del estado que actúen conforme a derecho en los dos juicios que están por resolverse, ya que han demostrado que legalmente esas tierras les pertenecen.   

En La Montaña alta de Guerrero existen conflictos agrarios entre núcleos comunales, ejidales o pequeños propietarios que datan desde hace más de 50 años por la lucha de tierras.

Estos conflictos han causado división y muertes entre los habitantes, como el caso de San Pedro Huitzapula y San Juan Bautista Coapala, del municipio de Atlixtac, en 2007 se enfrentaron a balazos dejando el saldo de dos campesinos muertos, por la disputa de tierras que hasta la fecha continúa.