Graves amenazas a la salud de los viajeros espaciales

La Luna es el próximo objetivo de la NASA que en el año 2024 convertirá a nuestro satélite natural en “trampolín” para viajar a Marte en 2030. Otras naciones han declarado sus intenciones de participar también en las futuras epopeyas de la humanidad, destinadas a poblar mundos diferentes al que ahora habitamos.

En este magno proyecto, tales naciones hacen investigaciones científicas complementarias al diseño tecnológico de los vehículos y los instrumentos o herramientas, en sí, que se utilizarán para llevar a cabo el proyecto.

Tal es el caso de China, cuya Administración Espacial Nacional China, CNSA, envió su sonda “Chang’E 4”, a posarse en el cráter von Karman, en el lado opuesto de la Luna, el 3 de enero 2019 a las 02:26 UTC, con la finalidad de medir con precisión la radiación que existe en la superficie del satélite, así como las oleadas de intensa energía y partículas atómicas cargadas que llegan procedentes del Sol.

Esto es vital, porque los humanos que viajarán por el espacio y residirán por largos peligros en la superficie lunar recibirían de 200 a mil veces más radiación en la superficie lunar, que la que experimentamos en la Tierra o de cinco a 10 veces más que los pasajeros de un vuelo de una aerolínea transatlántica, pero además, señaló Robert Wimmer-Schweingruber de la Universidad Christian-Albrechts en Kiel, Alemania, “no estamos en ese vuelo durante tanto tiempo como el que estarán los astronautas cuando exploren la luna” y esos futuros viajeros verán sumamente deteriorada su salud por efecto de tales energías, que en breve lapso, les ocasionarán cáncer, cataratas, degeneración del sistema nervioso central y otros órganos del cuerpo, además de otros efectos aún desconocidos pero esperados, dado que el cuerpo humano no puede asimilar tales cantidades de radiación.

La sonda China “Chang’E 4”, recorre la Luna, llena de sensores de radiación y partículas atómicas

Y es en este contexto que los trabajos de los chinos adquieren importancia fundamental en este esfuerzo de la raza humana por colonizar otros mundos, porque conociendo el entorno con certeza científica, pues ya están desarrollando lo conducente, tal vez materiales nuevos o adaptación de los que existan allá, para construir refugios o lo que sea necesario para la preservación de los futuros colonizadores.

Al respecto y de manera concreta, la NASA dijo que tendrá detectores de radiación y un refugio seguro a bordo de todas las cápsulas de la tripulación Orión que vuelan a la luna. En cuanto a los módulos de aterrizaje reales, tres equipos corporativos separados están desarrollando su propia nave para el primer alunizaje de Artemisa, cuyos tripulantes, inicialmente vivirán en la parte de ascenso de su módulo de aterrizaje. Por su parte, os investigadores alemanes sugieren refugios construidos con tierra lunar, material fácilmente disponible, para estancias de más de unos pocos días. Las paredes deben tener exactamente 80 centímetros de espesor, porque si el grueso es menor no ofrecerá el blindaje requerido, pero si es más grueso de 80 centímetros, emitirá su propia radiación secundaria, creada cuando los rayos cósmicos galácticos interactúan con el suelo lunar.

LA UDA LLENA DE HECES DE PERRO

La Unidad Deportiva de Acapulco, sin duda es un refugio para los deportistas porteños. Su infraestructura de alto nivel, es mantenida, más o menos, por el escaso personal de bajo riesgo que acude a trabajar y que se esfuerza, los vemos, por mantener las instalaciones de manera, por lo menos dignas. Sin embargo, lamentablemente existen personas que, sin la más mínima conciencia ciudadana, llevan a sus perros a defecar en las instalaciones deportivas. Así, por ejemplo, la cancha de béisbol, con pasto artificial está plagada de heces de perro. ¿Qué falta para evitar eso? Bueno, de entrada, decencia del público, porque si el perro defeca, pues se levantan las heces y ya, pero dejarlas en un sitio así, pues francamente es carecer de progenitora; pero también, evidentemente, falta compromiso del administrador que, por lo que vemos, no le interesa mucho lo que está pasando ahí.

Y hablando estrictamente de Tiro con Arco, pues hay que decir que, a pesar de los intensos esfuerzos por adquirir de nuevo la condición física perdida por efectos de inactividad pandémica, los arqueros de la UDA no lo podemos lograr, por las frecuentes cancelaciones a los entrenamientos efectuadas por la administración de la UDA, porque hay amenaza de lluvia, porque hacen eventos deportivos que significan ganancia para los encargados, como las visorías de futbol recientes, porque abren tarde las instalaciones o porque es día festivo, la cosa es que por cualquier pretexto cierran la UDA. Personalmente, solo veo tres trabajadores activos, que francamente, no pueden con toda la operación del complejo deportivo y como consecuencia, vemos una UDA plagada de excrementos por todos lados. Por lo menos, es muy triste.