Congreso: amarga lección 

Lo ocurrido el pasado martes en el recinto parlamentario del Congreso Local, derivado de la comparecencia del titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), Jorge Zuriel de los Santos Barrila, debe servir para la reflexión, para que ninguno de los actores -diputados y funcionarios- se exhiban ni se enfrenten por notas informativas -sin fuente ni firma-, y que al final de cuentas deberán tomarse como meros trascendidos.

La reflexión, el análisis y la inteligencia deben imponerse a la soberbia, la prepotencia y la altanería, no solo de legisladores sino también de los servidores públicos, porque todos están siendo observados por la ciudadanía que los califica… o descalifica.

De ahora en adelante los diputados, principalmente de Morena, deberán ser más cuidadosos para que ninguna nota informativa publicitada en cualquier diario les marque la agenda legislativa, aunque deberán tomar datos de los eventos más trascendentes que valgan la pena incluir en la agenda. Investigar para actuar; no actuar para investigar.

Durante la comparecencia del titular de la FGE, De los Santos Barrila, se dieron casos de novatos diputados (as) que formularon preguntas absurdas e idiotas de la vida privada del Fiscal.

Nadie, por más que se diga diputado local o federal, tiene derecho a entrometerse en la vida privada de ninguna persona, así se trate del ciudadano más encumbrado hasta el más humilde de los seres terrenales.

Sería positivo que varios de los nuevos diputados locales que estrenan curules -hombres y mujeres-, se bajen de su nube o del tabique donde se subieron, principalmente los del partido Morena… ¡Les puede dar vértigo!

Sería una pena que enjundiosos y altaneros legisladores arranquen como caballos de hipódromo y terminen sus carreras políticas como burros flacos. ¡Aguas!

De ninguna manera está mal que los actuales diputados locales tomen curso-taller sobre materia legislativa, para mejorar su importante labor que finalmente será en beneficio del pueblo de Guerrero. De esa manera evitarán hacer el ridículo durante las sesiones, como ha ocurrido.

Sin embargo, todavía hay ciertos legisladores que, a pesar de que nunca han sido ni comisarios de rancho, ya se sienten muy chingones; no, no es por ahí. El presidente electo AMLO les ha pedido a todos humildad y respeto, además de su frase: “No traicionar, no mentir, ni robar”. ¿Lo asimilarían?

A escasos días de haber asumido funciones la 62 Legislatura de Guerrero se estrenó con la primera comparecencia del titular de la FGE, De los Santos Barrila, pero fue una amarga experiencia, principalmente para los diputados del partido Morena que la propiciaron, sin más.

Tal comparecencia también propició ríspido enfrentamiento entre los diputados Cervando Ayala Rodríguez del PRI con Moisés Reyes Sandoval del Morena; el primero defendió a la diputada priista Verónica Muñoz quien fue cuestionada por Moisés y su compañero Alfredo Sánchez.

Cervando, también le reclamó a Moisés de dónde sacó dinero para ir a festejar el Grito de Independencia a los Estados Unidos, pero también que no había informado al Congreso de ese viaje. Las cosas se pusieron calientes.

En adelante los diputados no solo del Morena y PRI o el PRD, deberán tener un mejor manejo legislativo, apegarse al reglamento interno y tomar previos acuerdos para no llegar a los enfrentamientos verbales y hasta físicos, al burdo estilo Noroña.

Hasta la primera quincena del mes en curso, la “totalidad” de los diputados cobraron sus dietas un 30 por ciento menos, lo cual provocó cierta inconformidad entre los 46 legisladores.

En los días subsecuentes las sesiones se tornarían más tensas entre las bancadas del Morena, PRI, PRD más los de la chiquillada, por el reparto de comisiones.

El Morena, por ser mayoría en el Congreso, tratará de quedarse con las comisiones más importantes: Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública; Instructora, Vigilancia y Evaluación a la Auditoria Superior del Estado;

Asuntos Políticos y Gobernación, Hacienda, Seguridad Pública, Estudios Constitucionales y Jurídicos, Transparencia a la Información, Educación y Salud. En total son más de 30 comisiones.

Después, ya engolosinada, la fracción mayoritaria del Morena tratará de avasallar y quedarse con los cinco comités y todas las direcciones del Congreso Local, para tener un férreo control del Poder Legislativo. Dicen que el poder se hizo para ejercerlo… ¿Lo lograrán?… Punto.   [email protected]