ACAPULCO, Gro., 10 de febrero de 2019.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González, consideró que urge fortalecer el amor y la amistad para reconstruir el tejido social y así atender el problema de inseguridad y violencia que se vive en el país.

En un comunicado dominical, el prelado explicó que el tejido social es el conjunto de “los vínculos personales, sociales e institucionales que favorecen la cohesión y la reproducción de la vida social, a partir de tres componentes básicos como lo son los vínculos, identidad y acuerdos”.

Detalló que el amor y la amistad son vínculos muy fuertes, en los cuales la identidad de cada uno es respetada, reconocida y apreciada. “En el amor y la amistad no se mira ni se piensa de la misma manera, se llega a la armonía desde la diversidad, la armonía se construye en el acuerdo que une el bien de una y otra postura”, afirmó.

Abundó que la fuerza más grande del tejido social está en el amor, es decir, en la firme voluntad de hacer el bien al otro, así como en la determinación de no hacer daño a nadie, y apuntó que cuando por debilidad o descuido ofendemos a alguien, la respuesta está en resarcir el daño en la medida de lo posible y rehacer la armonía, y mediante el diálogo reconstruir la armonía en el conflicto.

Leopoldo González indicó que este 14 de febrero, Día del amor y la amistad, debe existir comprensión hacia los demás, ya que todos necesitan educarse y formarse en la pedagogía del amor.

“Tres pasos pueden ayudarnos, primero reconocer siempre la propia dignidad y complejidad y la dignidad y complejidad de los demás, segundo, reconocer las propias circunstancias y condicionamientos históricos y culturales, tercero reconocer que los valores que estamos llamado a vivir como seres humanos, valores que no se nos imponen desde afuera, sino que surgen desde nuestro mismo ser personal como realización de quienes somos”, concluyó.