Isaías Arellano, el ocaso de un hombre honesto

Con su salida de la Dirección de Reglamentos y Espectáculos del municipio de Acapulco, Isaías Arellano Maldonado se convierte en el funcionario número 18 que renuncia, en los primeros 10 meses de la administración que encabeza la alcaldesa Adela Román Ocampo. 

Con esto prueba que cuando alguien hace las cosas bien, eso no importa en el gobierno actual, pues había que encontrar un responsable, a como diera lugar, para lavarse las manos del hecho ocurrido el pasado 21 de julio de 2019, en el establecimiento con razón social Mr. Bar, donde fallecieron cinco personas y resultaron heridas otras siete, sabiendo que la principal responsabilidad recae en la alcaldesa Adela Román y su secretario de Seguridad Pública, Gerardo Rosas Azamar, por no ejercer la prevención del delito y no un funcionario de Reglamentos, para lavarse las manos como Poncio Pilatos. 

De acuerdo con una reseña que hemos elaborado de lo positivo que logró el aún director de Reglamentos y Espectáculos están: 

La regularización de los propietarios de bares y discotecas que no pagaban, incrementando la recaudación de dinero entrante a las finanzas del municipio. 

Mantuvo el orden y el diálogo con todos los empresarios y microempresarios de bares y discotecas, todo con un diálogo ameno y siempre llegando a acuerdos de ambas partes. 

Nunca se les pidió dinero o el famoso moche, como en anteriores administraciones, combatiendo la corrupción que abundaba en esta dependencia. 

Atención y solución inmediata a todos los trámites resolviendo hasta en un lapso de 24 los mismos. 

Infracciones a los establecimientos que se negaron a acatar estas órdenes (clausuras). 

Se ofrecieron y gestionaron estímulos para todos aquellos establecimientos que nunca se habían regularizado, con la finalidad de que tramitaran sus documentos y sus pagos. 

Se brindó todo tipo de facilidades y orientación para realizar trámites. 

Se prohibió la venta de alcohol afuera de las tiendas de conveniencia. 

Combatió desde adentro de la institución toda la corrupción que había en ella. 

Este es el trabajo que venía haciendo Isaías Arellano, logrando lo que en anteriores administraciones no se había podido realizar,  todo con el diálogo y acercamiento con el sector empresarial.