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ACAPULCO, Gro., 15 de octubre de 2025.- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registró el conjunto arqueológico Piedra Letra, un antiguo centro ceremonial considerado como sitio de culto al agua y al sol, ubicado en la comunidad de Huehuetónoc, municipio de Tlacoachistlahuaca, de la región Costa Chica.
La zona presenta basamentos, estructuras y una serie de petrograbados que la convierten en un espacio de relevancia cultural, aunque hasta ahora poco conocido.
Los arqueólogos del Centro INAH estatal, Cuauhtémoc Reyes Álvarez y Miguel Pérez Negrete, inspeccionaron 11 sitios prehispánicos en seis comunidades del municipio amuzgo, donde identificaron cerámica en superficie, manifestaciones rupestres y restos arquitectónicos.
Los arqueólogos también registraron arquitectura monumental en los sitios de San Cristóbal y Guadalupe Mano de León, donde localizaron estelas de granito de hasta dos metros, muros, y un hacha de piedra.
El INAH informó que los motivos rupestres de Tlacoachistlahuaca serán incorporados a un catálogo iconográfico para fortalecer la identidad gráfica del municipio.
De acuerdo con datos oficiales, el registro de estos vestigios se derivó de la mesa de trabajo Cultura e identidad que forma parte del Plan de Justicia y Desarrollo del Pueblo Amuzgo, en la que el alcalde Emmanuel Cuevas Rodríguez informó al INAH sobre la existencia de los sitios arqueológicos.
Reyes Álvarez explicó que aunque la Costa Chica ha sido explorada desde 1960, no existía un registro amplio de sus zonas arqueológicas.
Agregó que los estudios son un primer paso hacia su investigación, protección y conservación.
En la cúspide de un cerro cercano a Huehuetónoc, Piedra Letra funcionó durante unos ocho siglos como lugar de ceremonias dedicadas al calendario solar y al ciclo agrícola.
En la cima se hallaron dos basamentos, estructuras menores y un afloramiento rocoso con petrograbados que datan de los periodos Epiclásico-Posclásico Temprano, es decir de 650 a 1150 después de Cristo y Posclásico Tardío, de 1150 a 1521 después de Cristo.
Entre las figuras destacaron espirales, gotas, juegos de pelota, un personaje con tocado de plumas y el perfil de un jaguar decorado con manchas, además de un sol con rostro que refuerza el carácter ritual del sitio.
Pérez Negrete destacó que este trabajo permitirá adentrarse en el origen de la cultura amuzga, combinando la memoria oral de los pueblos con evidencia arqueológica que ayude a comprender su desarrollo histórico.