ACAPULCO, Gro., 20 de febrero de 2020.- Al menos 560 empresas constructoras guerrerenses están en riesgo de quiebra debido al adeudo que los gobiernos de Chilpancingo y del puerto mantienen con pequeñas y medianas empresas agremiadas a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).

Así lo declaró el ex presidente de la delegación estatal de la CMIC, Sergio Reyes Carbajal, quien no precisó montos, pero aseguró que los adeudos son históricos.

La delegación estatal de la CMIC comenzó un proceso electoral para renovar la dirigencia de Manuel Rojas Cerros, actual líder en Guerrero. Dicho proceso culminará el próximo 26 de febrero en una votación.

Uno de los contendientes para dirigir la organización es Alberto Díaz Servín, quien sugirió fortalecer a las empresas constructoras con proyectos de la iniciativa privada y no arriesgarse por falta de recursos gubernamentales ante constantes recortes presupuestales del gobierno federal.

Díaz Servín se reunió con unos 300 agremiados, a quienes les ofreció transparentar las licitaciones en dependencias federales de recursos destinados a Guerrero y no favorecer a ciertos grupos.