CIUDAD DE MÉXICO, 17 de diciembre de 2019.- En una decisión histórica, el Papa Francisco eliminó el secreto pontificio en relación a las denuncias, los procesos y las decisiones que afectan a los casos de abusos sexuales.

El Sumo Pontífice ha establecido esto mediante la Instrucción denominada Sobre la confidencialidad de las causas, y si bien fue difundida este martes, entrará en vigor en cuanto sea publicada en L’Osservatore Romano.

De acuerdo con la Agencia Católica de Informaciones, el Papa Francisco también decidió que se considerará delito de pornografía infantil por parte de un clérigo “la adquisición o posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de 18 años”, toda vez que hasta ahora, se consideraba pornografía infantil la posesión de material pornográfico de menores de 14 años.

Se trata de una modificación de las Normas Sustanciales del Motu Proprio Sacramentorum Sanctitatis Tutela, de San Juan Pablo II, del 30 de abril de 2001, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2020.

En esa modificación también se elimina la obligatoriedad de que el abogado y procurador en los delitos más graves contra la moral o la celebración de los sacramentos tenga que ser un sacerdote. 

En la Instrucción se establece que los delitos que no estarán sometidos al secreto pontificio son los citados en el artículo 1 del Motu proprio Vos estis lux mundi, del 7 de mayo de 2019, y en el artículo 6 de las Normae de gravioribus delictis reservados al juicio de la Congregación para la Doctrina de la Fe, mencionados en el Motu proprio Sacramentorum Sanctitatis Tutela, de san Juan Pablo II, del 30 de abril de 2001, y sus posteriores modificaciones.

Además, en la Instrucción sin precedentes se concreta que “la exclusión del secreto pontificio también subsiste cuando tales delitos hayan sido cometidos en concomitancia con otros delitos”.

“La información se tratará de manera que se garantice su seguridad, integridad y confidencialidad, con el fin de proteger la buena reputación, la imagen y la privacidad de todas las personas involucradas”, subraya el documento del Papa.

Aunque se insiste también en que “el secreto de oficio no obsta para el cumplimiento de las obligaciones establecidas en cada lugar por la legislación estatal, incluidas las eventuales obligaciones de denuncia, así como dar curso a las resoluciones ejecutivas de las autoridades judiciales civiles”.

La Instrucción concluye señalando que “no puede imponerse ningún vínculo de silencio con respecto a los hechos encausados ni al denunciante, ni a la persona que afirma haber sido perjudicada ni a los testigos”.

La modificación de las Normas Sustanciales del Motu Proprio Sacramentorum Sanctitatis Tutela afecta a los artículos 6, 13 y 14 de dicho texto legislativo.

La redacción del artículo 6 se modifica en el párrafo que define la edad hasta la que se considera pornografía infantil. La nueva redacción define como delito grave contra la moral, cuyo juicio queda reservado a la Congregación para la Doctrina de la Fe “la adquisición o posesión o divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes pornográficas de menores de dieciocho años por parte de un clérigo, de cualquier forma y por cualquier medio”.

En el artículo 13 se elimina la obligación de que el abogado y procurador sea un sacerdote.

El nuevo párrafo queda redactado del siguiente modo: “Funge de abogado y procurador un fiel, doctorado en derecho canónico, aprobado por el presidente del colegio”.

Por último, el artículo 14 se sustituye por el siguiente: “En los otros tribunales, sin embargo, para las causas de las que tratan las presentes normas, pueden desempeñar válidamente los oficios de juez, promotor de justicia y notario solamente sacerdotes”. Por lo tanto, el patrono queda excluido, a diferencia de la anterior redacción.

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