Supuestos predictivos opinables
Bahía de Acapulco en riesgo ambiental por construcción de otro muelle
Daños a lecho marino, flora, fauna y modificación de su dinámica
El ambiente marino de la bahía de Acapulco está en riesgo ante la posible construcción de un muelle de 350 metros de longitud dentro del cuerpo de agua que recibiría en 2027 buques cruceros de gran calado, modificando las corrientes marinas y afectando flora, fauna marina como ballenas y tortugas marinas, además del daño a la calidad del agua.
Ambientalistas del puerto han advertido que el muelle sería construido con recursos federales por la ASIPONA y operado por la empresa extranjera, "Global Ports Holding" que logró una concesión para operar el turismo crucerista de masas dentro de la bahía de Acapulco.
La obra para posiblemente construir un muelle de 350 metros lineales frente al Parque de la Reina, carece de consulta social, estudios de impacto ambiental y favorece a la industria de cruceros en franco crecimiento a nivel mundial.
Los cruceristas generan más problemas ambientales que crecimiento económico, como la contaminación del agua, contaminación del aire, contaminación acústica y contaminación por plásticos de un solo uso que se generan en los cruceros.
Contaminación del agua
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos señaló que un crucero con capacidad de 3 mil pasajeros generan cada semana el equivalente a mil 515 piscinas olímpicas de aguas residuales que en muchos casos son arrojados al mar.
Los cruceros impactan los entornos marinos con aguas negras (generadas en inodoros) y aguas grises (generadas por lavabos, duchas, lavanderías y cocinas), además aguas de lastre y de sentina, así como el acopio de aceites en las áreas bajas de los cruceros.
La organización Friends of the Earth realizó un informe en 2024 reprobando en el tratamiento de aguas residuales a las 21 principales compañías de cruceros que evitan "informar públicamente sobre el rendimiento de esos (supuestos) sistemas avanzados (de tratamiento)”
Contaminación del aire
Un estudio de Transport and Environment, señala que solo en 2022 en Europa, 214 cruceros emitieron 509 toneladas de óxido de azufre, 19 mil 125 toneladas de óxido de nitrógeno y 448 toneladas de PM2.5 en los alrededores de los puertos europeos.
La Organización Marítima Internacional estableció en 2020 un límite máximo mundial para el azufre en el fuelóleo de los buques, con el objetivo de reducir las emisiones totales de azufre en un 77 por ciento en los cruceros que siguen emitiendo enormes cantidades de este gas tóxico a la atmósfera.
Según el mismo informe de Transporte y Medio Ambiente, los 214 cruceros europeos emitieron en 2022 más azufre que mil millones de automóviles, es decir, más de cuatro veces la cantidad total de automóviles europeos.
El daño provocado por el azufre como el óxido de nitrógeno contribuyen a la formación de lluvia ácida, acidifican las aguas superficiales, perjudicando a los organismos marinos y fluviales, y destruyen los bosques al dañar directamente las hojas y provocar la acidificación del suelo y el agotamiento de nutrientes.
La contaminación generada por los buques cruceros, es responsable de la bruma regional que reduce la visibilidad y acelera el deterioro de monumentos, edificios y estructuras.
Contaminación acústica
La organización sobre la Conservación de las Especies Migratorias, realizó un estudio en 2019 e identificó el ruido de maquinas y explosiones en los océanos como una amenaza potencial para la vida marina, ya que algunos ruidos repentinos son tan fuertes que pueden matar directamente a los animales marinos.
Señaló el estudio que los mamíferos marinos y los peces pueden ser desplazados por el ruido que producen embarcaciones tan grandes como los cruceros.
«Los puntos críticos de ruido submarino en el Mediterráneo coinciden con áreas importantes para las especies de mamíferos marinos sensibles al ruido y con varias regiones protegidas», señala el informe.
Katie Moore, directora del programa de rescate de animales del Fondo Internacional para el Bienestar Animal, afirmó que el ruido puede afectar a la fauna marina de diversas maneras.
El aumento del ruido ambiental perturba la comunicación, la orientación y la alimentación de las criaturas marinas que dependen del sonido natural del océano.
Contaminación por plásticos
50 toneladas de residuos sólidos son producidos durante un crucero en una semana, lo que equivale a que el 24 por ciento de los residuos sólidos generados por los buques en todo el mundo provienen de cruceros.
Los plásticos permanece en el mar durante mucho tiempo debido a su naturaleza no biodegradable y los organismos como las tortugas marinas, pueden confundirlo con alimento, lo que provoca envenenamiento, asfixia y muerte por inanición
Las playas de la bahía de Acapulco son áreas de arribo de tortugas golfinas y en el caso de tortugas carey especie en peligro crítico de extinción, han elegido como su área de forrajeó la bahía de Santa Lucía que significa refugio y alimentación.
Las ballenas en temporada invernal han adoptado a la bahía de Acapulco para nadar con sus ballenatos.
La presencia de cruceros de gran calado además de contaminación, generarán una modificación al dragar la bahía para la construcción de un nuevo muelle y afectarán la dinámica ambiental de las especies que la habitan y las que arriban en cada temporada de anidación de tortugas y de nacimiento de ballenas.
Los cruceros todo incluido no generan incremento económico en los puertos a los que arriban, pues los cruceristas realizan gastos mínimos a comparación de los turistas que se hospedan en los puertos.
Lo que sí provocan es mayor daño ambiental qué beneficios económicos y sociales.
Las preguntas de hoy:
¿El Gobierno impondrá este proyecto sin consultar al pueblo?
¿Generará bienestar social un proyecto depredador operado por empresas extranjeras?