
Hoja verde
El mundo tres años más en vilo
Para mí fue una sorpresa el triunfo electoral de Donald Trump. “Hillary Clinton tendrá la mayoría de los votos”, escribí aquí en Quadratín-Guerrero, y no estaba equivocado, pues la candidata del Partido Demócrata superó al Republicano en la votación ciudadana, pero la ley electoral de los Estados Unidos, todo un compendio de anacronismo, hizo presidente al neo-nazi gringo al obtener éste la victoria en el Colegio Electoral, compuesto de 538 electores, sistema tan complejo, que para mi gusto es, además de anticuado, antidemocrático.
Trump, desde que inició su campaña para obtener la candidatura Republicana, manifestó ser antimexicano. Habló de un muro en la frontera y de acabar con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. “Los mexicanos, como los canadienses, le hacen daño a la economía de los Estados Unidos, por lo que renegociaré el NAFTA – por sus siglas en inglés- y si no aceptan mis propuestas abandonaremos ese acuerdo que favorece en demasía a los mexicanos”, amenazó, y si no lo ha hecho es porque los grandes industriales de su país se oponen, pues a ellos les conviene los bajos salarios diarios y en pesos y no el pago por hora y en dólares.
Sujeto a toda luz racista y con un rencor arraigado en el ánimo que le hace ver en los inmigrantes a los principales enemigos de su país, acaba de hacer una de las suyas, al encerrar en jaulas a los niños de las familias detenidas en el sur de Texas, cruelmente separados de sus padres, lo que hizo recordar a la comunidad internacional las prácticas nazis en los campos de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.
Trump se ganó el repudio mundial, y la desaprobación de su esposa y de su hija. Sin embargo, su misoginia es indiscutible, y tanto su esposa como su descendiente son mujeres, por lo que son voces opinantes a las que él no hace caso.
Donald Trump es, por si fuera poco, una amenaza para la paz mundial. La guerra comercial con China, la Unión Europea, México y Canadá, es sólo el principio. Recientemente ordenó se armara con modernos misiles a unos escuadrones aéreos especiales independientes de la Fuerza Aérea, lo que tácitamente equivale a militarizar el espacio aéreo cercano a Rusia, Corea del Norte y China, lo que hace temer el calentamiento de la ya aneja y estúpida “Guerra Fría”.
No creemos que Trump se reelija, por lo que el mundo estará en vilo los tres años que faltan para el periodo al que fue, inexplicablemente, electo.
Tres años que se harán muy largos, pero todo periodo tiene un final.