El alcalde 007

Cuando nos enteramos que el presidente municipal de Pilcaya, al norte de Guerrero, sufrió un accidente automovilístico en Ciudad de México, a bordo de un Aston Martin de su propiedad valuado en cuatro millones doscientos mil pesos, constatamos que aún no hemos perdido la capacidad de asombro. Sí, el alcalde de Pilcaya, un pintoresco y pobre poblado al norte de Guerrero con un poco más de 12 mil habitantes en donde la mayoría vive en condiciones de pobreza extrema, y con un presupuesto que apenas alcanza para el pago de policías y empleados municipales, y vienen las comparaciones: el ex gobernador Javier Duarte, de Veracruz, se hizo multimillonario robando de un presupuesto multimillonario, pero Ellery Guadalupe Figueroa Macedo, que es el nombre del alcalde, de militancia priista para mayor dato, ¿de dónde obtuvo el dinero para comprar un auto como el que muchos sólo admiramos en las películas de Bond, James Bond, lujo que ni Obama puede darse? Sospechamos que obtuvo el dinero del narcotráfico, y reconozco que no se me quemó el coco para establecer mi sospecha.

Hasta donde sabemos, el alcalde jamesbondiano no es un próspero ganadero, ni industrial. Es un aventurero de esos que abundan en nuestro sistema político que buscan y obtienen el poder con el único fin de enriquecerse, lo que es factible en ciudades y estados con amplia disposición económica, como es el caso de Acapulco y el estado de Guerrero: el negocio de la obra pública y las comisiones que llegan hasta el veinte por ciento que se le exige a los contratistas, ¿pero en Pilcaya, el pobre municipio que gobierna este hombre bajo sospecha de ser un pillo de siete suelas involucrado con el narcotráfico? Hay que recordar que en la región Norte del estado se siembra la amapola, y el narcotráfico deja más que las comisiones, ilegales también, que cobran los políticos rateros a los constructores.

Por ello no hay que preguntarnos porqué la ciudadanía no cree ya en los políticos, y menos en los partidos, ya que estos son la fábrica de funcionarios y gobernantes que durante años han saqueado al país enriqueciéndose. Ellery Guadalupe Figueroa Macedo es la más reciente muestra de la realidad mexicana.