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Foto: Especial

Hontanar/Raúl Pérez García

Raúl Pérez García
 
| 12 de enero de 2018 | 7:00
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Pobre, todo mundo

El estado de Guerrero y cuatro entidades más del país, no son comparables a Afganistán, Siria, Irak y algunos países de África por la violencia que pudiera poner en riesgo la vida de los turistas. Simplemente, los encargados de las “alertas de viaje” en el Departamento de Estado del país vecino del norte, exageraron.

Dichas alertas ahora se llamarán “Información para viajeros”, y tendrán cuatro niveles. México, como país, está en el nivel 2, pero cinco de sus estados: Tamaulipas, Michoacán, Sinaloa, Colima y Guerrero, están en el máximo, que es el nivel 4.

Por lo que toca al estado de Guerrero, que es donde residimos, podemos asegurar que el Departamento de Estado gringo traspasó los límites de lo justo, lo verdadero y lo razonable.

Cierto que la disputa de los territorios por los grupos delincuenciales que ocasiona un promedio de siete asesinatos diarios en el estado, y en especial en el caso de Acapulco, donde sepone en riesgo la vida de quienes se aventuran a transitar por las colonias “populares”, no es precisamente una carta de presentación que atraiga el turismo internacional, como también lo es que en las zonas turísticas, vigiladas por el Ejército, Marina y policías federales y locales, son pocos los hechos sangrientos.

Son, digamos, “notas negras” que la acción gubernamental y la recuperación económica del país irán “blanqueando” con el tiempo.

Mucho nos ayudarían en Estados Unidos si controlaran la venta de armas, pues los cientos o miles de sicarios al servicio de los cárteles de la droga, usan armamento adquirido en sus armerías.

¿Verdad que sí, el Departamento de Estado, traspasa con su “información para viajeros”, los límites de lo justo, lo verdadero y lo razonable?

Ellos facilitan la venta de armas a los narcos, y luego se quejan de la inseguridad, que existe, sí, pues está a la vista de propios y extraños, pero no a los niveles que la injusticia, la mentira y lo irrazonable del Departamento de Estado imprime en sus alertas de la “información para viajeros”.

Por otra parte, y siguiendo con el país vecino del norte, el inefable Donald Trump sigue dando qué hablar.

Insisto: ¿Cómo es posible que hayan elegido a este moderno Domiciano como su presidente?

Irrespetuoso, bajo, vulgar y tonto, el gringo loco de la Casa Blanca, en su diarrea mental, que es crónica, expulsó lo siguiente: ¿”Por qué permitir inmigrantes de “países de mierda”?

Pobre Estados Unidos, pobre América, pobre mundo.