OMETEPEC, Gro., 25 de octubre de 2021.- El sacerdote Miguel Ángel Cortés Torreblanca recordó que monseñor Rafael Cortés Gaspar fue y ha sido el principal impulsor de la edificación y  embellecimiento de la monumental iglesia del señor Santiago Apóstol que data de hace dos siglos, pero su reconstrucción total inició el 18 de mayo 1978 cuando se colocó la primera piedra.

“Monseñor Rafael Cortés Gaspar llega a Ometepec, veía que la situación del templo parroquial era un poquito triste, porque era un templo muy antiguo, casi de 1800, pues por ser Ometepec una zona sísmica había sufrido ya mucho deterioro, después de cada temblor se derrumbaba una pared, otra área se cuarteaba y monseñor vio la necesidad de reconstruirla”.

“De una forma totalmente nueva y desde que llega a Ometepec su primera labor es limpiar todo el lugar o las construcciones que se tenían y encarga los planos para construir este hermoso templo, que ahora para nosotros orgullosamente viene a ser como el símbolo de nuestra ciudad”.

Cortés Torreblanca, quien es sobrino de monseñor Rafael Cortés, rememoró que paradójicamente fueron dos maestros albañiles Narciso Ramírez y otro de nombre Prisco, quienes moldearon y esculpieron la iglesia.

“El templo parroquial de Ometepec es construido por el maestro de obras Narciso Ramírez que había trabajado en la catedral de Chilapa desde muy niño y que él se había hecho maestro de obras en el trabajo, él construye la obra negra del templo, después viene otro maestro de obras con muchas cualidades, Prisco, no sé sus apellidos, que actualmente todavía vive y se dedica desde el primer momento a ponerle el azulejo a la cúpula y es el que va a adornar todo el altar principal, construye el altar principal del templo parroquial de Ometepec”.

“Molduras para adornar el templo, él decoró las torres del templo y también la fachada principal, pasa el tiempo y ya después que se termina la decoración pues viene otra iniciativa de monseñor Rafael de poner la hoja de oro de 24 kilates a las molduras del templo y actualmente vemos la majestuosidad del altar mayor el principal y ya después los arcos y algunas columnas, pero a este laminado todavía le falta mucho”.

Reconoció que la iglesia representa un gran atractivo religioso, turístico para los visitantes y un símbolo y orgullo para los habitantes de la ciudad, “toda persona que viene a Ometepec, desde cualquier lugar que contemples, el templo se ve en su majestuosidad, al salir el sol, resalta como fondo el cerro de Huixtepec y el templo parroquial de Ometepec, al atardecer pues también toda persona que viene admira mucho la construcción, sobre todo porque es una construcción de estos últimos tiempos podemos decir desde hace 45 años que llega monseñor, siempre ha estado construyendo este templo y resulta ser de los atractivos arquitectónicos más bonitos de Ometepec”.

Mencionó que en el perímetro de la iglesia hay un obelisco y una estatua en honor a José María Morelos y Pavón para conmemorar los 200 años que el siervo de la nación pasó por Ometepec, donde suscribió el bando Guadalupano y desde entonces se celebra también el día de la virgen de Guadalupe cada 11 de diciembre.

“El general Morelos por Ometepec, la estatua del general Morelos, y podemos decir no solo el templo parroquial, sino que Ometepec y sus capillas también tienden a embellecer esta región tan bonita de la Costa Chica. Por último, admitió que el atrio y explanada del santuario han sido escenario de varias telenovelas, donde han participado artistas de renombre y grupos musicales, no obstante, expresó que eso no agrada mucho a las autoridades eclesiásticas”.

“Si han venido personas a hacer filmaciones de telenovelas, grupos musicales, que quieren hacer su presentación y toman como fondo el templo parroquial, aunque no nos gusta mucho, mucho, esto por ser el templo una casa de oración pues al momento de entrar a una filmación piensa que es cualquier lugar y hay muchas faltas de respeto, muchas irreverencias, por eso es mejor casi que mejor no vengan en esas filmaciones porque no es que contribuyan al objetivo del templo que es casa de oración para todos”.

El principal impulsor del templo, monseñor Rafael Gaspar actualmente cuenta con 98 años, mientras que su sobrino el sacerdote Miguel Ángel Cortes Torreblanca, tiene ocho años que llegó a Ometepec a coadyuvar con las tareas litúrgicas.