ACAPULCO, Gro., 17 de abril de 2019.- Trabajadores de la Dirección de Panteones y Velatorios del Ayuntamiento impidieron que católicos sepultarán al párroco Serafín Arzate Silva en la iglesia San Cristóbal, ubicada en la colonia Progreso donde permaneció 38 años.

En plena Semana Santa, sin respeto al cuerpo del presbítero y mientras se realizaba una misa, minutos antes de las 11:00 horas el director de la dependencia Ignacio Pérez Palma llegó para dialogar con los vecinos, e impedir el entierro programado a las 12:00 horas; declaró que la sepultura en la iglesia viola el artículo 115 constitucional lo que provocó la inconformidad de los fieles.

Una mujer que nunca se identificó corrió al director de Panteones y pidió que estuviera en la parte de afuera, ya que estaba decidido que el cuerpo sería enterrado en ese lugar porque la iglesia mandaba y no el Ayuntamiento.

Agregó que la alcaldesa Adela Román Ocampo tenía conocimiento y había autorizado vía telefónica.

Tras la discusión Pérez Palma dijo en entrevista que tenía foto del lugar donde sería sepultado el párroco, pero no lo permitiría porque no había ninguna autorización por escrito, además de que va contra la ley.

Más tarde llegó el director de Gobernación Juan San Román, de Comunicación Social y de la Dirección Jurídica. También llegó el padre Silva Pita, quien explicó que entregaron un documento a presidencia para pedir la autorización de la sepultura en la iglesia.

Finalmente el sacerdote será enterrado en el panteón de Las Cruces, ya que el gobierno municipal rechazó la petición.