CHILPANCINGO, Gro., 23 de febrero de 2015.- Durante 2014 la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) de Chilpancigo, llevaba un conteo de las pérdidas que tenían las empresas por diversos motivos durante el traslado de sus productos, y hasta antes de septiembre sumaban más de 700 millones de pesos, si embargo después de los hechos acontecidos en Iguala, ha resultado imposible llevar un conteo de estas pérdidas.

Aseguró lo anterior el presidente de la Coparmex en Chilpancingo, Jaime Nava Romero, en una entrevista concedida a Grupo Imagen; en la que confirmó que la empresa Femsa Coca-Cola, estudia la posibilidad de cerrar la planta que tiene en la capital guerrerense, ya que ha priorizado la seguridad e integridad de sus trabajadores, a las utilidades de la empresa.

En este sentido, dijo que los empresarios se sienten indignados con el secuestro que efectuaron presuntos normalistas, de dos trabajadores de la refresquera a cambio de la liberación de tres de sus compañeros que habían sido detenidos por robar mercancía; “como si los trabajadores fueran moneda de cambio, esto no nos deja bien parados como empresarios y lo censuramos”, subrayó.

Al respecto el líder empresarial dijo que se han rebasado los niveles de tolerancia, ya que el gobierno ha permitido que se rebasen los límites. “Pedimos que nadie esté por encima de la ley, que se recupere el Estado de Derecho, le pedimos al gobierno que aplique la ley… le ha faltado carácter”, señaló al tiempo de asegurar que los Ministerios Públicos mantienen detenidas las investigaciones sobre las denuncias que se han hecho de la toma de autobúses y saqueo de productos de parte de los manifestantes.

Nava Romero dijo que las afectaciones han sido muchas para el sector empresarial, por ejemplo que han sido asaltadas más de 200 unidades repartidoras de productos lácteos, pan, cerveceras, refrescos, entre otros; que el 10 por ciento de las empresas ubicadas en la capital han tenido que cerrar ante los niveles de violencia; que los despidos laborales se han incrementado en un 30 por ciento, debido a las pérdidas económicas de las empresas, y estos desempleos “son un caldo de cultivo para los grupos violentos”.

Añadió que en Guerrero se vive un ambiente de zozobra y miedo por las amenazas de los grupos del crimen organizado, pero ahora también por no saber qué pasará con sus negocios tras el paso de las manifestaciones que se presentan a diario, en reclamo de la aparición con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Habló además de que siente “vergüenza” de ver que lugares como el zócalo de Chilpancigo, los manifestantes lo han convertido en un tiangüis, donde han instalado su búnquer “la plaza está ocupada por gente que está con una bandera equivocada, haciendo actos vandálicos”, atacando a los comerciantes de la zona.

Finalmente aseguró que a pesar del robo de mercancías, no hay desabasto en la capital ya que los comerciantes se han visto en la necesidad de trasladar sus insumos en autos particulares, es decir, que no se identifique a las unidades de empresas para que no sean asaltadas, “tal parece que estamos en una actividad clandestina; nos sentimos descobijados en cuanto a seguridad”.