EDUARDO NERI, Gro., 20 de marzo de 2017.- Moldear un tronco o raíz de cactus seco, es hacer frente a la imaginación, para Jerónimo Bailón Diego es su rutina diaria que le permite obtener unos pesos y sostener el negocio familiar.

Durante varios años, se ha dedicado a la construcción de muebles artesanales que ha vendido en Guerrero, y algunos de ellos se han exportado a Brasil, España y Estados Unidos, pero que hoy, ante la falta de turistas por la violencia e inseguridad, afectan la oferta de sus obras.

Sillones, sillas, bancas, fruteros, lámparas, percheros, bases para comedor, marcos para espejos, servilleteros y demás ornatos tallados en madera y a mano, están a punto del olvido, debido a que la carretera federal Iguala-Chilpancingo dejo de ser vía principal para conectar las zonas Norte-Centro, Acapulco y las Costas de Guerrero.

En esta vía, que también conecta Chilpancingo y la Sierra de Guerrero, se localiza la comunidad de Venta Vieja, municipio de Eduardo Neri, sitio conocido por la fabricación de los muebles artesanales, hechos a base de raíces de cactus.

La historia inició alrededor de los años cuarenta, cuando el padre de Jerónimo Bailón Diego elaboró figuras de madera del espino de pochote para los niños, ante la falta de juguetes.

Con la circulación de turistas en la única carretera federal Iguala-Chilpancingo, esta familia decidió poner un puesto de juguetes de madera al borde de la carretera, la compra de las figuras cobró éxito.

Sin embargo, fue hasta en los años sesenta, en el tiempo que duró el gobierno de Caritino Maldonado Pérez, “en una gira que hizo en Venta Vieja, a su esposa del gobernador le gustaron las figuras y nos dijo que las lleváramos a Chilpancingo a la casa de artesanías, que tenía el gobierno del estado, quien nos compró varias piezas y así continuamos con el trabajo”, recordó el artesano.

Agregó: “Cuando llegamos a la casa de artesanías, el encargado era Felipe Zamora y al terminar el gobierno, él inició su propio taller en Acapulco y yo me fui a trabajar allá, continúe fabricando figuras, hasta que un día decidimos con otros compañeros, fabricar muebles”.

Narró que durante su instancia de trabajo en Acapulco, distintas personas: artistas, políticos, turistas mexicanos y extranjeros adquirieron figuras y pequeños muebles de madera. Incluso dijo, políticos de Chile y Brasil, que visitaban a Felipe Zamora, se llevaron las obras a su país.

A finales de los años ochenta, Jerónimo Bailón regresó a su hogar en Venta Vieja y comenzó a fabricar muebles, aseguró que la oferta era poca, ya que la venta le daba sólo para subsistir.

En una ocasión, sostuvo, un turista de Estados Unidos le encargó unas obras y tuvo que ir a dejárselas al Aeropuerto Internacional de Ciudad de México, para que volaran a dicho país.

Por su trabajo, el destino lo llevó a conocer a Nicole Douglas, una norteamericana que vivía en Zihuatanejo y con quien ofertaba muebles en esa parte de Guerrero por casi 22 años, y que al recordarla, Jerónimo Bailón señaló que con ella aprendió mucho en diseño, por eso la trae en su memoria.

También por su trabajo, aseguró haber recibido dos galardones a nivel nacional, de parte de los ex presidentes, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce de León, en ferias nacionales de artesanía.

Actualmente, lamentó que sus obras no se oferten, ya que la construcción de la Autopista del Sol afectó la circulación en la vía federal Iguala-Chilpancingo y, en consecuencia a los artesanos del cañón del zopilote, donde se encuentra Venta Vieja.

“La gente que económicamente vive bien, no pasa aquí, es rara la persona que le cuenta al amigo que compró este mueble y alguien se escapa para acá y viene a comprar. Luego con la situación de inseguridad, la circulación bajó mucho en esta zona”.

También lamentó que en Guerrero no exista apoyo hacia los artesanos, ya que expresó que los únicos gobernadores que realmente les brindaron ayuda fueron Caritino Maldonado y Alejandro Cervantes Delgado, quienes mantuvieron la Casa del Artesano.

Venta Vieja, es una población del municipio de Eduardo Neri ubicada entre el kilómetro 80-48 de la carretera federal Iguala- Chilpancingo, viven alrededor de 90  habitantes, donde el 80 por ciento es indígena nahua.

Existen cerca de 20 casas, cuentan con electricidad, agua potable en malas condiciones y la comunicación es por radio, porque se carece de servicio de telefonía celular e internet.