ACAPULCO, Gro., 11 de junio de 2017.- Por séptima ocasión en cuatro años el corresponsal de la revista Proceso en Guerrero, Ezequiel Flores Contreras, fue víctima de intimidación.

La organización Artículo 19 emitió una alerta por la intimidación de sujetos armados al periodista.

“Me siento en una situación de riesgo porque los niveles de impunidad y violencia son extremos en la entidad, es decir, la inseguridad afecta a todos los ciudadanos e impide el desarrollo integral de la sociedad. La falta de investigación de los crímenes y la corrupción gubernamental, así como la omisión institucional frente a la delincuencia que opera impunemente, atentan contra el ejercicio periodístico y el derecho humano de la libertad de expresión”, dijo el periodista a Artículo 19.

Flores Contreras fue víctima de intimidación por parte de sujetos desconocidos que portaban armas de fuego afuera de su domicilio, los días 8 y 9 de junio de 2017 en Chilpancingo, Guerrero.

La noche del viernes 9, vecinos le avisaron que se encontraba un automóvil verde polarizado, estacionado enfrente de su casa desde hacía más de una hora, con sujetos presuntamente armados. La misma persona le dijo que el día anterior las personas a bordo de ese mismo coche estuvieron preguntando “dónde vivía el corresponsal de Proceso”.

Tras tener conocimiento de lo sucedido, el periodista solicitó apoyo del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), del cual, el periodista es beneficiario por agresiones pasadas.

Las autoridades federales tardaron aproximadamente dos horas en acudir a su domicilio y resguardar al reportero, debido a una falta de comunicación efectiva entre el Mecanismo y los elementos de la Policía Federal en el estado. Fue a causa de la demora, que  tuvo que buscar directamente a los funcionarios de la Secretaría de Seguridad Pública Federal en Guerrero, quienes finalmente lo escoltaron a su domicilio.

El periodista dijo que a pesar de que los elementos de la Policía Federal se comprometieron a mantener vigilancia afuera de su casa,  no ha notado la presencia de Policía Federal afuera de su domicilio y que no ha vuelto a ser contactado por el Mecanismo o la Policía Federal para dar seguimiento a sus medidas de protección.

La alerta detalla que la cobertura del corresponsal de Proceso se centra principalmente en los temas de corrupción, narcopolítica, conflictos sociales y derechos humanos en el estado.

“Sus notas más recientes han abordado actos de corrupción y nepotismo dentro del gobierno de Héctor Astudillo; la posible ejecución extrajudicial de un abogado del partido político MORENA en Guerrero; y el incumplimiento de requisitos para ocupar el cargo de la nueva fiscal para delitos contra periodistas de Guerrero”.

 

Un largo historial de intimidaciones

 

Artículo 19 ha documentado agresiones contra el periodista desde mayo de 2013, las cuales no han cesado y lo han obligado a desplazarse del estado en varias ocasiones.

Reseña que el 15 de mayo de 2013 el corresponsal de Proceso y otro colaborador del medio fueron agredidos físicamente por un agente de la Policía Federal, cuando acudieron a a dar una cobertura a los juzgados federales de distrito en Chilpancingo. Cuando el reportero hizo pública dicha agresión, el entonces gobernador del estado, Ángel Aguirre, denostó públicamente al periodista.

El 16 de agosto de 2014 el periodista fue intimidado y hostigado por un presunto agente del Ministerio Público Militar, quien preguntó a varios de sus vecinos por él, dado que supuestamente le entregarían un citatorio para comparecer en una investigación militar. Un mes después de haber hecho pública dicha agresión, un grupo de sujetos allanaron y robaron el domicilio del reportero.

El 10 de mayo de 2015, Ezequiel Flores y otros cuatro periodistas fueron amenazados en el municipio de Chilapa por sujetos armados conocidos como “comunitarios” –presuntamente vinculados a un grupo del crimen organizado en la región–, quienes les advirtieron que si no dejaban de hacer preguntas, no saldrían de ese lugar.

Flores Contreras fue amenazado y denostado por Rogelio Ortega Martínez, ex gobernador de Guerrero, el 22 de agosto de 2015, tras haber dado cobertura a posibles actos de corrupción que involucraban al titular del ejecutivo estatal.

El periodista también fue amenazado el 10 de febrero de 2016 por el ex alcalde de Acapetlahuaya, Roger Arellano Sotelo, quien lo interceptó mientras el comunicador y un grupo de 20 personas protestaban en contra del gobierno de Veracruz por el asesinato de la reportera Anabel Flores.