AZOYÚ, GRO., 20 de enero de 2021.- El profesor Rafael Giles López, habitante de Quetzalapa, dijo que con la introducción del drenaje sanitario en esa población, que es la más grande y alejada de la cabecera municipal de Azoyú, se terminará con un problema grave de salud pública.

En dicha localidad hace dos años se registró un brote de hepatitis que afectó incluso a niños, debido al derramamiento de aguas negras en las calles de la comunidad, “(con) el presidente actual José Efrén López Cortés tenemos tres proyectos, hoy (uno) se hace realidad gracias a su esfuerzo, a su trámite, a su gestión, le pedimos por la calle principal de este pueblo, Ignacio Allende, este servicio lo estamos solicitando desde hace mucho tiempo, los problemas de salud que se han presentado son consecuencia de aguas negras que se tiran en la calle”, manifestó Rafael Giles.

Estimó que son un promedio de 3 mil personas las que viven en Quetzalapa y que con la obra que construyen con inversión federal y municipal se está beneficiando al 70 por ciento de los habitantes, “esas aguas negras, la mayoría, el 70 por ciento de las personas, (los) que donaron un terreno por aquel lado, principalmente el terreno de la comunidad de la Escuela Secundaria Técnica José Vasconcelos, donde se cedió un área donde va a estar la fosa tratadora de aguas negras, van a desembocar como a un kilómetro de esta comunidad”.

Expuso que la obra sanitaria que gestionó el alcalde José Efrén López Cortés a petición de los ciudadanos es de beneficio colectivo; sin embargo, algunas personas de la parte poniente de la población se negaron a conectarse al drenaje por razones que dijo desconocer.

Explicó que el compromiso del primer edil fue hacer tres obras de alto impacto y ya lleva dos, “esperamos que le dé tiempo de terminar de rehabilitar el acceso a la población para contribuir con su mejoramiento”.

Aseguró que durante la presente administración también construyeron el puente que los comunica con la localidad de Chacalapa en Igualapa, lo que terminó con el problema de la incomunicación cada vez que llovía fuerte.