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ACAPULCO, Gro., 27 de julio de 2026.- El obispo emérito de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza reapareció públicamente para acusar al dirigente comunitario Jesús Plácido Galindo de encabezar un grupo guerrillero, que tiene alianza con el Cártel de La Sierra, también conocido como Los Tlacos.
“El día que le amarren las manos a Jesús Plácido se va a acabar la guerrilla”, afirmó Rangel Mendoza después de más de un año de no aparecer en público y señaló que “Jesús Plácido ciertamente está apoyando a Los Tlacos, a los de La Sierra”. El obispo emérito aseguró que el grupo del dirigente preso en el penal de máxima seguridad del Altiplano mantiene detenidas a 21 personas en calidad de prisioneros que tiene esclavizados “haciendo trabajos forzados”, aunque no dijo en dónde.
Entrevistado el sábado 25 por Juan Pablo Pérez Díaz en Grupo Fórmula, el franciscano acusó a Plácido Galindo de ser el autor del crimen de 10 músicos de la comunidad de Alcozacán, municipio de Chilapa, que fueron asesinados y quemados en 2020; también de los ataques armados que se reportaron desde mayo pasado pueblos y en la cabecera de Olinalá; y de paso, de haberlo secuestrado a él y a unas monjas, sin dar mayores detalles.
A pregunta del joven periodista sobre si se rompió una tregua que había entre Los Ardillos y Los Tlacos, Rangel Mendoza dijo que “no es tanto el pleito entre Los Tlacos o el pleito contra Los Ardidos, sino que un tercer grupo que es el que se está armando, ustedes recordarán hace dos, tres meses, que aventaron unos drones, quemaron casas, mataron a siete personas, hubo desplazados, pero realmente es otro grupo distinto el que está obrando todo esto”.
Dijo que “afortunadamente el mismo gobierno se está dando cuenta que no son tanto unos ni otros (Tlacos y Ardillos), sino ese grupo es el que está afectando la paz y la tranquilidad en esas tierras. Yo hace un mes y medio hablé a unos noticieros de Atlanta y yo les decía que no se fueran con la finta de lo que están diciendo las noticias o están diciendo estas personas, sino que tienen que estudiar a fondo cómo está la situación en ese lugar”.
Afirmó que “el que está armando ahí es un señor que se llama Jesús Plácido, por cierto ha salido en las noticias últimamente, cómo lo tomaron prisionero hace poquito, allá en la Costa Chica acusándolo de asesinato y otras cosas, y cómo en estos días salió un video de una de las personas afectadas (de) cómo ellos (el grupo de Plácido) le mataron al papá”.
Grupo de Plácido tiene a “21 prisioneros esclavizados”
El obispo emérito indicó que hace 15 días estuvo en la zona de conflicto en Chilapa, en un pueblo que identificó como “Alahuixtlán”, que posiblemente se refiera a Ahuixtla, donde dijo que la gente lo recibió con banderas blancas porque quiere la paz, ya que ahí “mataron a siete personas, ahí quemaron varias casas, y sobre todo, algo que yo vi ahí, y que esto es una denuncia que yo quiero hacer, tomaron 21 prisioneros, ellos dicen, los de ese otro grupo (de Plácido), que son usos y costumbres, y los traen esclavizados, haciendo trabajos forzados, y de esto nadie habla”.
En referencia directa a Jesús Plácido acusó: “Él me secuestró en la Sierra (sic), junto con unas religiosas, cuando yo trabajaba allá, también a mi me secuestró, y entonces, el problema es simple: ellos viven principalmente en un pueblo que se llama Alcozacán, entonces ellos están obligando a los otros pueblos, uno que está enfrente, San Jerónimo Palantla, ahí en San Jerónimo Palantla ha habido 68 muertos, entonces ellos a fuerzas quieren obligar a la gente (a) que se unan a su grupo, porque solamente son cuatro comunidades, pero la gente ya no quiere, la gente tiene miedo a este grupo”.
Consideró que ahora la violencia en esa zona “se va a aplacar porque él es el que incluso cobraba derecho de vía ahí en Alcozacán y fue el que organizó últimamente los destrozos que hubo”. Luego recordó que cuando “mataron a diez músicos, y yo mismo en Alcozacán les dije: eso fue un autogol, porque sabía que fueron ellos mismos; entonces, ahí se tiene que poner lista la opinión pública y el mismo gobierno, para que descubran la verdad de las cosas, y Dios quiera que pronto, pronto, pronto estén en paz”.
Insistió en que Plácido “quiso engañar a la gente, mucha gente se fue con la finta de que era un redentor, pero realmente él es el que ha causado todos los problemas, y si no que lo vean y lo analicen, como yo decía hace unos momentos, el día que le amarren las manos a Jesús Plácido se va a acabar la guerrilla”.
Agrego que cuando fue obispo titular “denuncié que había un tráfico de armas, por eso hace cinco o seis años se paró el tráfico desde Tlapa, Chilapa, Chilpancingo, porque había ese tráfico de armas; e incluso en Chilapa llegaron a agarrar tres arsenales de armas que no me creían, pero estaban surtiendo a estos señores, y afortunadamente, por lo menos esos tres arsenales los descubrieron”.
Acusó que “Jesús Plácido ciertamente está apoyando a Los Tlacos, a los de La Sierra, porque ya agarraron a varios. Entonces, hay una relación de estos señores de Jesús Plácido con los de Tlaco, pero ojalá que poco a poco se vaya sabiendo la verdad”.
Luego, Rangel Mendoza defendió que la parte más segura de Guerrero es toda la influencia del grupo criminal conocido como Los Ardillos, “desde Tixtla, de Chilapa, Mochitlán, Quechultenango, donde no hay asaltos, donde no hay secuestros, donde no hay cobro de piso” y retó al gobierno y a los medios “a que vean cuál es el lugar donde más tranquila está la gente; entonces, que vean si hay problemas, si hay dificultades, pero yo les reto a eso”.
–¿Dónde está más tranquilo es donde mandan Los Ardillos? –le preguntó el entrevistador.
–¡Exactamente! –respondió sin dudar el obispo emérito.
Dijo que hace diez años cuando llegó a Chilapa la gente se metía a sus casas a las 6 de la tarde, por miedo al grupo de Los Rojos, que entonces dominaba, asesinaba y secuestraba de día y de noche. “Vayan ustedes a Chilapa y pregunten cómo Chilapa ya tiene cerca de siete, ocho años, donde viven en paz, donde viven tranquilos, que hagan una encuesta y que vayan y pregunten, y no simplemente, yo no estoy defendiendo a Los Ardillos, a nadie, pero yo sí les digo: que el lugar más tranquilo, más pacífico, es ahí en ese lugar”, insistió.
Señaló que “hay otro detalle medio oscuro que no se sabe, ustedes saben que hace poco también atacaron Olinalá, pues la gente me dijo, todavía tengo relación con estas personas, me decían que los que atacaron Olinalá, luego luego en la voz se les reconoció, que eran de la Costa Chica. ¿Y cuál es la Costa Chica? De donde procede Jesús Plácido; entonces, también aventaron drones ahí, cosa que no se ha dicho”.
Finalmente insistió en que no justifica “las malas acciones de Los Ardillos, pero son los que tienen más tranquila toda esa zona, (que es) un cuarto (una cuarta parte) del estado”. Agregó que si las autoridades desplazan a Los Ardillos “va a venir otro grupo, tal vez peor, les va a ir mal; entonces, yo diría que se fueran con mucha prudencia y de verdad lo que quiere la gente es la paz”.