Libertad, la idea esencial del periodismo: escultor Luis Zárate
Gracias a 200 pesos y, después de un breve regateo, tengo en mis manos un “peligroso” libro.
Fue publicado en 1905 y tiene palabras introductorias de Juan de Dios Peza, el amigo de Acuña y también del autor de mi pequeña joya.
Lo merqué en la feria del libro de ocasión, que, con sus productos tentadores, se extiende bajo la sombra de Carlos IV.
Frente a las carpas con volúmenes usados se desarrolla la otra feria, la del Palacio de Minería.
De mi incursión bibliográfica me quedan tres experiencias:
1.- la presentación, junto con el estudioso Marco Antonio Mendoza Bustamante, de un libro sobre el cadáver de Felipe Ángeles, el famoso artillero que le siguió la corriente a Villa y fue fusilado por mi paisano Venustiano Carranza.
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