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ACAPULCO, Gro., 14 de diciembre de 2025.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González advirtió que la presencia de policías y guardias nacionales no es suficiente para garantizar la seguridad de las personas ni evitar que se cometan delitos, y condenó la violencia que persiste en el país, como la explosión de un automóvil en Coahuayana en el estado de Michoacán.
“Nos duele e indigna la violencia que sigue ejecutando, asesinando, desapareciendo, hiriendo a tantas personas. Son crímenes que hieren a todos en la sociedad”, expresó durante su mensaje dominical esta mañana.
González González también señaló el control que ejercen grupos delictivos sobre la vida económica de comunidades enteras a través de la extorsión y que provocan una esclavitud tributaria.
“Las extorsiones mediante amenazas o controlando la compra-venta de artículos y productos son una opresora esclavitud tributaria”, expresó.
Ante el inicio de la temporada navideña, Leopoldo González consideró necesaria la presencia de fuerzas de seguridad, pero insistió en que esta medida no es suficiente para cambiar la realidad de fondo.
“Hemos visto que es muy necesaria la presencia de guardias que cuiden a la comunidad, pero su presencia no es suficiente para asegurar el respeto de la integridad de las personas y sus bienes. No pueden vigilar a cada uno para que no hagamos mal”, expresó.
Agregó que muchas de las acciones delictivas persisten debido a la impunidad porque es abono para el crimen.
“La impunidad en que quedan tantos crímenes hace tanto daño. Es abono de crimen”, dijo.
Llamó a actuar con convicción interior y valores e hizo una reflexión sobre las posadas, al señalar que la fiesta sólo comienza cuando se reconoce y acoge a los peregrinos.
“Empiezan hasta que los de casa reconocen y acogen a los peregrinos. Hasta entonces hay fiesta. Antes se sufre el rechazo”, dijo en alusión al pasaje bíblico de María y José quienes buscaron albergue antes del nacimiento de Jesús.
Pidió que en esta temporada, la sociedad reconozca y acoja al otro como un igual.
Deseó que los visitantes que llegan a Acapulco en estas fechas, buen descanso, que disfruten de la gran hermosura de estos lugares, de la hospitalidad de la gente, de la convivencia con su familia y sobre todo de la ternura que Dios nos muestra en el nacimiento de Jesús.