Ernesto Ruffo es inocente
Le dio la vuelta al bulto. El canciller Roberto Velasco optó por ignorar lo que el presidente de Estados Unidos dijo de nuestro país en la Asamblea General de las Naciones Unidas, no obstante la gravedad de sus señalamientos, la difusión que tuvieron y la importancia del foro. La calculada omisión es confesión de debilidad y exhibe que las arengas por la soberanía son solo para consumo interno, enfocadas a las campañas electorales del 2027.
Es verdad que Donald Trump se ha cansado de decir queen México mandan los cárteles, pero en esta ocasión se lo dijo al mundo y con dos frases que marcaron el mensaje: es el epicentro de la violencia de dichas organizaciones criminales ya EU le resulta inaceptable compartir frontera donde ellas ejercen el control. Es verdad que también mencionó que tiene buena opinión de la presidenta Sheinbaum y que hay colaboración entre gobiernos; la sobada después del golpe bien dado.
Por supuesto que nadie esperaba ni deseaba una confrontación con Estados Unidos en momentos en los que está por definirse el futuro del tratado comercial, alfiler neoliberal que sostiene la economía; pero el silencio no deja de ser decepcionante, síntoma inequívoco de debilidad y dependencia. El que calla otorga y, en el ámbito de la diplomacia, siempre se pueden encontrar las palabras para dar respuesta con dignidad y decoro sin necesidad de romper lanzas.
Hay una paradoja en América del Norte que merece explicarse. Canadá estira la liga, responde aranceles de manera recíproca, encuentra alternativas comerciales ante el eventual naufragio del T-MEC y asume el liderazgo de las potencias emergentes en momentos de fuertes cambios geopolíticos. Si bien reivindican su alianza histórica con Estados Unidos, lo acompañaron en las dos grandes guerras del siglo pasado y también en la que se conoció como fría, hoy expresan con franqueza sus diferencias con la actual administración. Mark Carney sí le responde a Trump.
El contraste con México es notorio. Sheinbaum y su partido han decidido hacer de la soberanía y la lucha contra la injerencia el corazón de su discurso de campaña en 2027; solo que esa posiciónno se verifica en los hechos, salvo en una cuestión: la resistencia a entregar o procesar narcopolíticos de alta jerarquía. Es un mecanismo de defensa y hasta de sobrevivencia, pues tanto los requeridos como los que están en la mira son personas cercanas a López Obrador y podrían involucrarlo.
En eso radica la vulnerabilidad del régimen, Trumpubicó el talón de Aquiles y le saca provecho. Ante el señalamiento reiterado de colusión con el crimen, el gobierno mexicano solo atina a agachar la cabeza y colaborar solícito con agencias de ese país, así tengan que violar la ley para complacerlos, tal y como ocurrió con la entrega de 92 capos sin juicio de extradición, lo cual no obsta para que alebresten a sus bases con refritos del viejo nacionalismo antigringo.
La política exterior mexicana pasa por su peor momento, se mueve entre la irrelevancia, la frivolidad y la incongruencia. Perdió liderazgo en América Latina, carece de iniciativa y su voz dejó de ser escuchada, reconocida y valorada. A pesar de ello, Sheinbaum replica la ausencia de su antecesor en los grandes foros internacionales y decidió, como el año pasado, no acudir a la Asamblea General.
Ante ello y amarrado por la anodina continuidad, el canciller Velasco apeló al buenismo: afirma no creer en un mundo de potencias, aunque las tuvo desfilando frente a él en la ONU. Recitó la mañanera como marca el manual y quiso presentar al país como campeón en derechos humanos, algo quesuena a burla de mal gusto. Hace poco se negó a condenar la dictadura en Nicaragua y, al igual que con Cuba, defiende la autodeterminación de los tiranos sin mirar en sus mazmorras; evitó pronunciarse contra la invasión en Ucrania y, en lugar de cruzarse con Zelensky, se le vio muy contento departiendo con su homólogo ruso.
Y si volteamos hacia dentro la cosa se pone peor. Niegan la crisis de desapariciones y rechazan el acuerdo de la CED de la ONU para que la comunidad internacional colabore para enfrentarla; acabaron con la independencia judicial; la Universidad de Berkeley documentó el acoso y exposición de periodistas, medios y activistas durante el sexenio de López Obrador; la CNDH se convirtió en florero de la Sedena; la prisión preventiva oficiosa tiene las cárceles hacinadas; desaparecieron el INAI y ocultan dolosamente información pública; sigue la falta de medicamentos, equipos y especialistas en hospitales públicos; la deserción escolar y la mediocridad académica comprometen el futuro de los niños con menos recursos; los feminicidios están a la alza…
El recuento es inagotable, pero me detengo en una perla reciente e ilustrativa del “humanismo mexicano”. ErnestoRuffocumple con los requisitoslegales para llevar el proceso penal en su domicilio; sin embargo,pasó dos meses en el penal de alta seguridad en el Altiplano, donde las condiciones carcelarias son cruentas, antes de que le concedieran el beneficio. En lugar de trasladarlo en un vuelo, como ocurrió cuando fue detenido, lo trasladaron por tierra desde Almoloya hasta Ensenada.
A sus 74 años y con problemas de salud propios de la edad, Ruffoestuvo 40 horas esposado de pies y manos antes de llegar a su destino; tortura irracional e injustificable. Seguirá siendo preso político, pero ahora se defenderá desde su casa, un alivio ante tanta injusticia y arbitrariedad. Es cuestión de tiempo para que recupere su libertad plena, pues no se sostiene la ridícula la acusación que lo hace líder de una red de huachicol fiscal. Ese delito solo se puede cometer desde las alturas del poder público. La verdad se abrirá paso.