CHILPACINGO, Gro., 9 de agosto de 2019.- El presidente de Taxco, Marcos Efrén Parra Gómez, aseguró que aunque la policía municipal fue desarmada tras la agresión y desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, ocurrida en Iguala en 2014, ningún agente está inactivo por tener responsabilidad en esos hechos.  

En su comparecencia ante las comisiones unidas de Justicia, Seguridad Pública y Asuntos Indígenas y Afromexicanos, e integrantes de la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva, en seguimiento a la recomendación de la CNDH por el caso Ayotzinapa, el alcalde panista admitió que, derivado de ese caso, la seguridad se ha tornado más compleja de atender. 

En su exposición, el presidente municipal indicó que a su llegada al ayuntamiento en 2018, recibió un cuerpo policiaco que no reúne las características mínimas indispensables para actuar de forma eficaz y oportuna en materia de seguridad, pues dijo que de los 207 policías preventivos que debe haber como mínimo, el municipio sólo cuenta con 39.  

Señaló que al tener 108 mil 416 habitantes, más la población flotante generada por la vocación turística de la ciudad, se sufre un déficit de 169 efectivos, lo que representa al 75 por ciento de esa corporación. 

Parra Gómez informó que los 39 policías entrarán en proceso de certificación y que, con base en los resultados, se determinará a quiénes se les regresarán las armas y quiénes tendrán que ser cesados. 

Afirmó que el gobierno de Taxco ha puesto mayor atención en la prevención, pues dijo creer firmemente que eso es lo que permitirá que la violencia deje de ser una cotidianeidad. 

Añadió que además de la prevención, es urgente que todos los actores involucrados trabajen de manera solidaria, para superar el reto que representa la seguridad.