CIUDAD DE MÉXICO, 12 de noviembre de 2017.- Durante dos décadas, Marcial Maciel y sus colaboradores más cercanos tuvieron en los paraísos fiscales de Bermudas e Islas Vírgenes una estructura financiera a través de la cual fluían recursos de la Legión de Cristo, revela la investigación global Paradise Papers.

Rectores y directivos de su red de Universidades –que obtienen ingresos de 300 millones de dólares al año- tenían las firmas autorizadas para el manejo del dinero.

Ese esquema secreto se desmanteló cuando el Vaticano intervino la congregación religiosa, según detalla la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI). “Querido padre Maciel”, escribió afectuoso el Papa Juan Pablo II el 15 de noviembre de 1994 a quien en aquellos días era su cercano colaborador.

La nota en Quadratín México.